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50 piezas en torno a 'El Lazarillo' recrean la España del siglo XVI

Recorrer la obra del Lazarillo de Tormes, a través de medio centenar de piezas originales del siglo XVI, así como realizar un nuevo análisis y revisión de esta obra es el objetivo de la exposición Lazarillo. Vida picaresca en el siglo XVI, abierta hasta el 19 de octubre en el palacio de los Pimentel de Valladolid. La muestra está organizada por el Museo de las Ferias de Medina del Campo y la Diputación Provincial.

Según el comisario, Antonio Sánchez del Barrio, el reciente descubrimiento de una nueva edición del Lazarillo de Tormes en Barcarrota (Badajoz), impresa en 1554 en los talleres que los hermanos Francisco y Mateo del Canto tenían en la localidad vallisoletana de Medina del Campo y que se puede contemplar en la muestra, 'ha propiciado numerosas actuaciones de índole y proyección que han supuesto en muchos de esos casos una renovada difusión de este anónimo a cargo de historiadores y filólogos'. Éste es precisamente el objetivo de la exposición que muestra esculturas, grabados, planos, obras de platería y objetos de uso cotidiano o de carácter decorativo que se exponen junto a los correspondientes párrafos del libro donde son mencionados, lo que sirve de hilo argumental de la exposición.

Según Sánchez del Barrio, la exposición se articula en siete espacios correlativos para respetar la estructura del libro que ha llegado hasta nosotros. 'Sin embargo, se ha considerado oportuno nombrar cada uno de ellos con un epígrafe que recuerde los diferentes amos que conoce Lázaro en cada capítulo de la obra, a saber: el ciego, el clérigo de Maqueda, el escudero, el fraile de la Merced, el buldero, el capellán, el pintor de panderos, el alguacil y el arcipreste de San Salvador'. Entre las piezas, destacan un verraco o toro de piedra de origen vetton, fechado en el siglo II después de Cristo y procedente de Martiherrero (Ávila); un cáliz, un hostiero, una crismera y una esquila de viático, una ejecutoria de hidalguía fechada en 1594, monedas acuñadas durante el reinado de los Reyes Católicos y Felipe II, o una bula de la Santa Cruzada expedida en 1581.

El curso de la historia

La exposición quiere también ser un nexo de unión de las instituciones que la organizan con el II Congreso Internacional de la Lengua, que se celebrará del 16 al 19 de octubre en Valladolid, ya que, según Francisco Rico, de la Real Academia Española y miembro del equipo de profesores que ha diseñado la muestra, 'El Lazarillo de Tormes está poblado de referencias concretas que para despegar todo su fascinante sentido necesitan ser devueltas al curso de la historia'. Además, según Rico, el entorno de realidad que se consigue con la muestra 'invita con especial eficacia a tener presente que El Lazarillo de Tormes, allá por 1554, no era una novela, no se presentaba como una obra de ficción'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de septiembre de 2001