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Europa cree legitima una acción de EE UU si tiene "objetivos claros"

La Unión envía a sus tres altos cargos de política exterior a cinco grandes países árabes

Los líderes europeos dieron ayer su respaldo a una "legítima respuesta" militar estadounidense por los atentados del pasado día 11, y se comprometieron a participar en las acciones que puedan emprenderse, incluidas aquellas dirigidas contra "Estados que apoyan, ayudan o dan cobertura" al terrorismo. En la primera cumbre extraordinaria de jefes de Estado y Gobierno de la Unión Europea sobre terrorismo, los Quince eludieron la palabra "guerra", pero sí se refirieron a la necesidad de participar en el "combate" contra el terrorismo. A la vez, decidieron enviar una alta representación a cinco grandes países árabes porque, como insistieron, hay que evitar toda alusión a un choque de civilizaciones.

Rodeados de impresionantes medidas de seguridad (cierre de estaciones de metro, enormes restricciones al tráfico y a los peatones, suspensión o retraso de vuelos, miles de policías desplegados por Bruselas y hasta inutilización de las papeleras en el centro), los dirigentes de la UE pasaron de la solidaridad a los hechos y por primera vez dejaron claro su apoyo a una respuesta de fuerza estadounidense: "La UE cooperará con EE UU para llevar ante la justicia y castigar a los autores, los responsables y los cómplices de estos actos bárbaros. Sobre la base de la resolución 1368 del Consejo de Seguridad, es legítima una respuesta norteamericana. Cada uno según sus medios, los países de la UE están dispuestos a participar en esas acciones, que deben tener objetivos definidos y pueden estar dirigidas igualmente contra los Estados que ayuden, apoyen o den cobijo a los terroristas".

La resolución 1368 del Consejo de Seguridad reconoce el derecho a la autodefensa y anima a todos los Estados a actuar para llevar ante la justicia a los organizadores y cómplices de los ataques contra EE UU y a combatir toda forma de terrorismo.

Los Quince, que precisaron que su intervención deberá estar precedida "de estrechas consultas con todos los miembros de la UE", dieron ayer plena satisfacción a las peticiones de Washington, que había pedido ir más lejos de la solidaridad anímica. Y lo hicieron sin fisuras, según el primer ministro belga, Guy Verhofstadt. No sólo eso. El presidente francés, Jacques Chirac, aludió anoche a que los países europeos de la OTAN pueden llegar a aplicar el artículo 5 del Tratado, que prevé la posibilidad de que todos los aliados acudan en ayuda de un país miembro atacado desde el exterior. "Ha llegado la hora de pasar a la acción", afirmó.

Acciones selectivas

El ministro británico de Exteriores, Jack Straw, precisó que la respuesta debe ser "proporcionada" y añadió: "Al lado del daño causado, la proporción será bastante considerable". Chirac explicó el término de "acciones selectivas" al indicar que se deben evitar las víctimas civiles.

Los líderes europeos abogaron por la creación de la "coalición global contra el terrorismo", pero precisaron que debe hacerse "bajo el paraguas de Naciones Unidas2. En esa coalición deben estar, según la Unión, al menos los 12 países candidatos a la adhesión, la Federación rusa, los aliados árabes y musulmanes "y todo país dispuesto a defender nuestros valores comunes".

La cumbre había comenzado con los informes presentados por los dirigentes que estos días han visitado Washington (una representación de la UE, Jacques Chirac y Tony Blair). Personas que han conocido el contenido de esas entrevistas señalaron que los interlocutores europeos coinciden en que la represalia será "pronta y ajustada", pero que en Washington existe un tremendo miedo por las consecuencias de esa "larga guerra" de la que habla George W. Bush, y de sus efectos sobre las economías mundiales.

Junto al apoyo al uso de la fuerza, los Quince no sólo dejaron claro su rechazo a todo lo que evoque un conflicto de civilizaciones o una reacción contra el Islam, sino que entiende que la gran coalición antiterrorista que promueve Washington únicamente será eficaz si se incorporan países árabes. "No se trata de ninguna batalla contra el mundo musulmán; muchos países musulmanes son aliados nuestros", declaró el portugués António Guterres.

Por eso, los Quince acordaron ayer que la semana próxima una representación de la UE (Javier Solana, representante de política exterior de la UE; Chris Patten, comisario de Exteriores; y Louis Michel) visite Siria, Jordania, Irán, Arabia Saudí y Egipto, y quizás incluso Pakistán. El ministro británico de Exteriores, Jack Straw, y su colega francés, Hubert Védrine, también viajarán a varios de esos países. A la vez, los Quince quisieron dedicar ayer buena parte de su reunión (la cena) al análisis de los últimos acontecimientos en Oriente Próximo para decidir cómo la UE puede implicarse aún más en reforzar el frágil alto el fuego que se inició el pasado martes.

"Creemos que hay una oportunidad para construir nuevas relaciones con algunos países", señaló Michel en referencia a la política de la UE con respecto al mundo árabe y musulmán. La presidenta de la Eurocámara, Nicole Fontaine, dijo a los Quince que, aunque EE UU tiene derecho "a defenderse como primera víctima", Washington debe evitar "una respuesta demasiado unilateral" y recordó que la Unión tiene "vínculos privilegiados con el mundo árabe".

A cien días de la entrada en circulación del euro, los líderes europeos señalaron que "la ralentización de la economía será más fuerte de lo previsto", pero que la fortaleza y las bases de la economía de la UE harán posible superar la situación actual.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 22 de septiembre de 2001