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TRIBUNALES

El robo de los sumarios contra Jesús Gil en Marbella permaneció tapado durante 18 días

El fiscal jefe de Málaga no fue informado hasta el jueves de la eliminación de los 15 expedientes

El pasado 23 de julio, el titular del Juzgado de Instrucción número 7 de Marbella, Juan Carlos Hernández Oliver, detectó la eliminación de varios archivos informáticos relacionados con el caso de las camisetas. Hernández Oliver, que sustituye desde hace tres meses al juez Santiago Torres, achacó la desaparición a un problema informático y pidió a los funcionarios judiciales los documentos originales que obraban en el sumario. Cuando fueron a buscarlos descubrieron que habían desaparecido los 40 tomos del sumario (unos 20.000 folios).

Hernández Oliver comunicó el hecho al fiscal de Marbella, Ramón Luna, pero éste no solicitó la apertura de diligencias previas ni se puso en contacto con el fiscal jefe en funciones de Málaga, Antonio Morales. Sí se continuaron las pesquisas dentro de los juzgados. Hernández Oliver comprobó que también faltaban los archivos y los expedientes de varios delitos contra la ordenación del territorio en los que también figuraba como acusado Jesús Gil.

Entonces, el juez alertó a la decana de Marbella y titular del Juzgado de Instrucción número 1, María Luisa de la Hera, y al titular del Juzgado de Instrucción número 5, Antonio Ruiz Villén, quienes también instruyen procedimientos contra Gil, y les pidió que comprobasen si les faltaban documentos. Efectivamente: en el Juzgado número 1 se habían borrado los archivos y sustraído la documentación de tres procedimientos por delitos urbanísticos, entre ellos el del caso Belmonsa, y en el 5 faltaban nueve de los 10 tomos del caso de la estatua rusa, aunque no se había borrado el soporte informático.

Pero tampoco entonces se ordenó la apertura de una investigación ni se recurrió a una instancia superior. El fiscal jefe en funciones de Málaga no recibió hasta ayer una versión de lo ocurrido de boca de los fiscales de Marbella, como tampoco el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), que recibió por la mañana un fax del Juzgado de Instrucción número 1 de Marbella donde se dejaba constancia de la desaparición de diligencias.

La consecuencia del robo va a ser, como mínimo, la dilación de los procedimientos. Ayer, desde los juzgados se aseguraba que una vez recuperados los archivos informáticos el retraso podría ser de "un par de meses", ya que los letrados poseen copias de los sumarios.

Sin embargo, desde la Fiscalía Anticorrupción, la valoración era más pesimista e incluso se apuntaba que la desaparición de los documentos originales puede invalidar pruebas de cargo: "Eso ya ha ocurrido en otros casos". "Los peritos no pueden autentificar manuscritos o firmas que consten en fotocopias, ya que el cotejo sólo puede hacerse sobre originales".

La Comisión Permanente del CGPJ estudiará el próximo lunes el caso, pero entretanto el fiscal jefe en funciones de Málaga, Antonio Morales, ha puesto en marcha ya una investigación y ha solicitado que se examinen todos los expedientes relativos a denuncias contra Jesús Gil para comprobar si hay más sustracciones, aparte de las 15 ya confirmadas.

Robo desde dentro

También ha solicitado la Fiscalía de Málaga que se tome declaración a todo el personal de los juzgados, ya que todo hace indicar que el o los responsables del robo forman parte de la plantilla. A esta conclusión se ha llegado porque el sistema informático de los juzgados está protegido, de modo que sólo es posible entrar en los ordenadores con una clave, y porque la eliminación de archivos se ha hecho en días diferentes a partir del 4 de julio y en horario de sesiones.

En cuanto a los sumarios en papel, tampoco son fáciles de encontrar para una persona ajena a los juzgados y se ha comprobado que en ningún caso se han forzado cerraduras. El volumen de los miles de folios sustraídos apunta a que podría haberse usado una furgoneta para su transporte.

Con todo, la falta de seguridad en los juzgados de Marbella ha sido denunciada desde hace mucho tiempo. Las videocámaras destinadas a la vigilancia, por ejemplo, llevaban sin funcionar desde el pasado mes de mayo, y la vigilancia del edificio corre a cargo de uno o dos guardias de seguridad.

En la investigación abierta ahora se tomará declaración también a Gil, ya que se le considera directamente beneficiado por el robo. Pero el alcalde de Marbella negó ayer su implicación en el caso, ofreció la colaboración de sus abogados y dijo que "habría que ver si entre los documentos sustraídos hay algunos que beneficien a otras personas y no a Jesús Gil".

El presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, anunció anoche que la Consejería de Justicia abrirá una investigación interna en los juzgados de Marbella.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de agosto de 2001