Un centro con tres pretendientes

La sede del Conservatorio Superior de Música del País Vasco ha sido, hasta su adjudicación definitiva a San Sebastián, una fruta apetecida por las tres capitales vascas. El sigilo que mantuvo el Departamento de Educación hasta elegir la ciudad que acogería el centro propició que San Sebastián, Bilbao y Vitoria glosaran públicamente sus méritos para tratar de obtener esta facultad musical.
San Sebastián y Bilbao hicieron gala de su oferta y bagaje musical, mientras que Vitoria apostó con más tibieza resaltando las ventajas de su emplazamiento. Finalmente, a mediados de febrero pasado, justo la víspera de que el entonces lehendakari, Juan José Ibarretxe, anunciara las elecciones, el consejero de Educación, Inaxio Oliveri, hizo pública la decisión de construir el conservatorio en la capital guipuzcoana. El anuncio suscitó duras críticas de los responsables políticos del Ayuntamiento bilbaíno y de la Diputación vizcaína. El alcalde Iñaki Azkuna apeló la mayor masa crítica de alumnos con que cuenta Vizcaya respecto al resto de las provincias, y recordó la larga tradición musical de este territorio. El diputado general Josu Bergara encajó sorprendido y enfadado la decisión de Oliveri, porque Vizcaya, dijo entonces, presenta 'el doble de argumentos' que Guipúzcoa para fijar la sede en Bilbao. En Vitoria sólo hubo lamentos en las instancias musicales.


























































