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Reportaje:

La Bolsa tropieza con la crisis de Argentina

Telefónica, BBVA, BSCH y Repsol han perdido dos billones de valor bursátil en la última semana

La crisis del peso argentino está haciendo mella en las principales compañías españolas. Esta semana sólo se salvaba Endesa, mientras que Telefónica, BBVA, BSCH y Repsol perdían conjuntamente dos billones de pesetas de valor bursátil. Telefónica concentra este descenso con 1,24 billones y cerraba el pasado viernes valiendo 11,2 billones de pesetas. El índice Ibex 35 registra tan sólo una ganancia del 0,30% respecto al comienzo del año, que se reduce al 0,20% en el caso general de la Bolsa de Madrid. Unos niveles muy cercanos al mínimo anual que marcaban estos indicadores en marzo pasado. En el primer semestre, los valores constructores han sido las estrellas, con ganancias superiores al 20%.

Son los cinco valores más grandes de la Bolsa española. Entre ellos concentran más del 67% del peso en el selectivo Ibex 35. Telefónica, BBVA, BSCH, Repsol YPF y Endesa llevaban a este índice a perder el 4,68% en la semana, para cerrar en 8.925,20 puntos, mientras que el general de la Bolsa de Madrid lo hacía en 861,60 puntos. Las bolsas mundiales mostraron una debilidad general, pero en el caso español, la crisis de Argentina abunda en esta situación de fragilidad para la renta variable.

La recuperación de los últimos meses se ha esfumado y los indicadores españoles se encuentran a centésimas del nivel con el que partían al principio del año.Unos índices que se van acercando a los mínimos del año, marcados el 22 de marzo con el Ibex 35 en 8.531 puntos y en 818,55 puntos en el general. Los mercados mundiales de acciones atraviesan un mal año. La crisis de los valores tecnológicos y de las operadoras de telefonía habían llevado a las plazas mundiales a sus niveles mínimos el pasado mes de marzo. Tras la remontada de los últimos meses, vuelven las inquietudes sobre estas compañías, alentadas por previsiones de menores crecimientos en sus resultados. En el mercado español, las empresas tropiezan con el inconveniente de sus inversiones latinoamericanas. Unas inversiones que en momentos de bonanza de estas economías empujan los precios al alza, pero que actualmente se convierten en un lastre.

La Bolsa española está todavía un 5% por encima de los mínimos del año que marcó en marzo

Distinta exposición Eso sí, son muy diferentes los grados de exposición a esta crisis Argentina. Algo que se aprecia con claridad en la distinta evolución del BBVA y del BSCH. El primero tiene más intereses en México, mientras que el segundo está más comprometido con la evolución del Cono Sur americano. Así, mientras que el BSCH se dejaba en la semana 326.657 millones de pesetas de valor bursátil, BBVA perdía 228.647 millones. El temor de los inversores se basa en la extensión de la crisis del peso argentino a otros países como Brasil. En el país carioca, Telefónica consigue prácticamente un 40% de su beneficio operativo y los movimientos de monedas o la menor actividad tendrán una gran repercusión en sus resultados.

Repsol-YPF también ha sucumbido a esta crisis, aunque en un principio su cotización bursátil se mostró ajena. En la semana, la petrolera se dejaba 213.280 millones de pesetas de valor en Bolsa, cerca ya de perder los 4 billones de capitalización de este valor. La excepción a la crisis la marcaba Endesa, que aguantaba bien las órdenes vendedoras y conseguía cerrar la semana con una ligera ganancia de 14.092 millones de pesetas en su capitalización.

Los analistas consultados consideran que la encubierta devaluación del peso en el sector exportador, al referenciarlo a la evolución de una cesta formada por el dólar y el euro, no tiene consecuencias directas en el resultado de las compañías. Aquí, y la Bolsa es experta en estas especulaciones, se está temiendo que se generalice una crisis de monedas, de tipos de interés y del crecimiento de las economías de la zona que lleven a una menor facturación de las empresas españolas en estos países. Es, por tanto, más un descuento de un escenario negativo que no tiene por qué cumplirse a rajatabla.

Por tanto, la evolución de la crisis monetaria argentina será determinante en las próximas sesiones. Ya en la jornada del pasado viernes, los compradores se mostraron más activos y, lo que es más importante, la presión de los vendedores era mucho menor. Sin embargo, cualquier noticia negativa que apunte a la extensión del problema al resto de países traerá sobresaltos a estas compañías.

Los analistas se muestran esperanzados en que esta crisis de los grandes valores tenga un final feliz. Consideran que ahora puede ser un buen momento para ir entrando posiciones, aunque no confían en ganancias a cortísimo plazo, sino que éstas se conseguirán bien entrado el último trimestre del ejercicio, cuando empiecen a conocerse datos favorables de la economía europea.

Telefónica acumula ya en el ejercicio una pérdida del 15,34%, que se ha fraguado en las dos últimas semanas. Este valor es el que soporta una peor evolución en el año respecto a las otras grandes compañías españolas con intereses en Latinoamérica. Eso sí, un comportamiento mejor que el de sus competidoras europeas a las que su mayor endeudamiento ha provocado una pérdida mayor en su precio bursátil. También Telefónica, pese a estar ahora en sus precios mínimos del año, se ha comportado en Bolsa mucho mejor que sus filiales. Telefónica Móviles ha perdido un tercio de su valor en lo que va de ejercicio, y los inversores que entrasen en Terra a comienzo del ejercicio acumulan una minusvalía del 28,28%. Únicamente se salva TPI, que ofrece una modesta ganancia del 0,72%.

Repsol-YPF y Endesa cuentan con una ganancia del 17,8% y del 2,3%, respectivamente, que se apoya, en el caso de la petrolera, en la evolución alcista del precio del crudo. En los grandes bancos, el BSCH pierde el 6,67% de su valor, mientras que el BBVA ha cedido el 2,46%. Pese a las últimas caídas, estos valores tocaron sus niveles mínimos del ejercicio en la pasada crisis de marzo.

Existe una desaceleración brusca en el crecimiento de EE UU, más moderada en el caso europeo, mientras Japón continúa con una economía sin pulso. A ello se suman los elevados precios de la energía y las fuertes tensiones inflacionistas que vive Europa. Unas alzas en los precios que alejan la posibilidad de rebajas de tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE), que, hoy por hoy, son la única posiblidad de dar oxígeno a los mercados de acciones, habida cuenta de que los beneficios empresariales, en el mejor de los casos, crecerán con más moderación.

Así, a una semana de atravesar el ecuador del ejercicio bursátil, los valores más negociados del mercado español han tenido una evolución muy distinta. Eso sí, el fuerte peso de Telefónica puede llevar a la aparente paradoja de que tras una Bolsa de índice plano o con ligeras pérdidas se escondan numerosas revalorizaciones de valores de menor peso. Algo que ya ocurrió a la inversa en 1999, cuando el sector de telecomunicaciones puso el signo positivo en un mercado mayoritariamente bajista.

Las constructoras ganan

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 24 de junio de 2001

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