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Con Rem Koolhaas desembarca la vanguardia en Córdoba

El equipo del arquitecto proyectará el Centro de Congresos

La ciudad de Córdoba, que carece de edificios determinantes de la arquitectura del siglo XX, y que en sus criterios de urbanismo ha impuesto diseños tradicionales acordes con su carácter histórico, dará entrada a la arquitectura de vanguardia de la mano del holandés Rem Koolhaas (1944), cuyo equipo ha ganado el concurso internacional convocado para proyectar el Centro de Congresos de Córdoba.

La Office For Metropolitan Architecture (OMA), el equipo de Koolhaas, compitió en este concurso organizado por la Gerencia de Urbanismo de Córdoba con estudios tan destacados como los de Rafael Moneo, Antonio Cruz, Antonio Ortiz, Toyo Ito (Japón) y Zaha Hadid (Irak). Se trataba de crear un edificio destinado a congresos y actos de gran aforo, que incluiría también un hotel de 250 habitaciones y un centro de visitantes dotado con las últimas tecnologías audiovisuales, desde el que se propondría iniciar el recorrido por el conjunto monumental de la ciudad. El solar ofrecido a los concursantes está ubicado en la península de Miraflores, una antigua zona inundable, en el meandro que el río Guadalquivir forma a su paso por la ciudad.

Su objetivo, además de los usos descritos, es revitalizar la zona sur de Córdoba, una de las más pobres de la ciudad. El proyecto de Koolhaas empezó por ignorar el emplazamiento determinado por la Gerencia de Urbanismo. Así, mientras sus colegas se atuvieron a la parcela ofertada al final del meandro, el holandés planteó un edificio alargado que lo cruza de parte a parte y se mira con la Mezquita, modificando la concepción urbanística de la zona, aunque buena parte de la estructura es una galería al aire libre que no altera los usos previstos inicialmente para el suelo que atraviesa, donde se hará un parque.

Una de las razones que esgrime el ganador del concurso para el cambio de ubicación del Centro de Congresos es la necesidad de 'acercarlo más a la ciudad'. Paradójicamente, si se hace este edificio, su conexión con Córdoba se haría a través del puente de Miraflores, una pasarela que no existe porque el Ayuntamiento de Córdoba rechazó en febrero de 1990 el diseño vanguardista de Santiago Calatrava, al considerar que dañaba la imagen de la mezquita vista desde el río. Ese puente no se llegó a ejecutar porque con el rechazo al proyecto se perdió la financiación del mismo. Por tanto, con el edificio de Koolhaas habrá que hacer también el puente.

El proyecto del arquitecto holandés tiene un coste estimado de 8.000 millones de pesetas, para el que la Gerencia de Urbanismo carece actualmente de financiación. El presidente de este organismo, José Mellado, aseguró ayer que el proyecto se llevará a cabo, y añadió que 'tenemos claras las fórmulas de financiación [que no desveló]; ése es un tema menor'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de junio de 2001