Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La Guardia Civil aprecia riesgo de contaminación grave por el almacén de lindane de Babcock

Un informe del Seprona pedido por el juez cree factible que haya filtraciones en el suelo

El estudio, firmado el pasado 7 de mayo, fue encargado en marzo por el Juzgado de Instrucción número 1 de Barakaldo, que investiga la denuncia presentada por la plataforma ecologista Lur Maitea sobre el almacén de Babcock. Se trata de una antigua nave de laminación totalmente abandonada, con una superficie de 12.500 metros cuadrados, de los que 4.200 están actualmente ocupados por 3.500 grandes sacos de tierras (big-bags) con residuos de lindane. Estos materiales tóxicos, con un volumen superior a 7.000 metros cúbicos de tierras contaminadas, proceden del solar cercano que ocupa el hipermercado Pryca de Sestao, para cuya construcción se retiró la superficie afectada por el lindane.

El Departamento de Medio Ambiente llegó a un acuerdo con Babcock en 1995 para almacenar en esta nave los desechos hasta que se construyese el depósito de seguridad de Barakaldo -actualmente en obras-, que albergaría estos restos y otros desperdigados en 13 focos de la Margen Izquierda. Lur Maitea ha calificado la nave como 'ilegal y clandestina' y ha presentado también una queja ante la Comisión Europea, en fase de investigación, por el incumplimiento de cinco directivas comunitarias: la falta de un estudio de impacto ambiental y la carencia del trámite de información pública y de planes de emergencia, entre otras.

El juzgado de Barakaldo requirió en marzo al Seprona para que investigase el depósito de Sestao. El servicio de la Guardia Civil constató que el almacén tiene una cubierta con 'un deterioro considerable', lo que constituye 'un evidente riesgo a la hora de asegurar su total estanqueidad frente a las aguas de lluvia'. Señalaba que no pudo indagar sobre el contenido de los sacos, puesto que la lámina de politileno que los recubre -que se colocó a instancias de Medio Ambiente, en una comunicación fechada el 14 de febrero de 2000, dos días después de que se difundiera públicamente la existencia del almacén con lindane- 'presentaba embalsamientos del agua de lluvia que hacía peligroso su levantamiento' para conocer la base donde están los sacos.

Más inspecciones

El Seprona estima que cualquier filtración del lindane a las aguas subterráneas 'produciría una grave agresión al ecosistema de la zona' y, dada la proximidad a áreas densamente pobladas, 'podría repercutir sobre la salud de las personas'.

Insta además a que las medidas de seguridad fijadas por el Gobierno vasco sre acompañen de 'unas inspecciones periódicas' y reitera que en las condiciones impuestas por el Ejecutivo 'no se hace referencia a un aspecto fundamental: la superficie donde se encuentra el depósito, su base'. 'Si la superficie no ha sido permeabilizada y el depósito se ha efectuado sobre la tierra u otro material permeable, existe la posibilidad de emigración del residuo y contaminar las aguas subsuperficiales', añade el informe.

Tras recibir este documento, el juzgado pidió en abril una ampliación de la investigación con la toma de muestras de los residuos y análisis químicos. El nuevo informe, concluido este mes, constata que varios grandes sacos 'presentaban roturas en sus laterales', que la base donde se hallan es de tierra y tanto ella como la lámina de polietileno 'en su parte interior, la que reposa directamente sobre los big-bags, se encuentran empapados por la humedad'.

Ante esta situación,concluye que la rotura de varios sacos 'hace posible una fuga del residuo hasta el suelo' y que la superficie donde se asientan es 'claramente permeable'. 'A la espera de los resultados analíticos del residuo, se puede concluir que existe la posibilidad de emigración del residuo y, por tanto, contaminar gravemente las aguas subsuperficiales'. Por ello, propone al juzgado que es condición 'indispensable' la realización de un estudio que determine la existencia de acuíferos subterráneos, 'así como su posible contaminación y riesgos que se deriven para la salud de las personas'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 30 de mayo de 2001