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La izquierda recuerda a Berlusconi que Italia no es suya tras la victoria en las municipales

El Olivo gana en Roma, Turín y Nápoles una semana después de su derrota en los comicios generales

Los resultados de las municipales han sido recibidos como una pequeña revancha, y la confirmación de una tendencia de los votantes italianos más apegados a la izquierda cuando se trata de elegir a los gobiernos municipales y a los alcaldes que cuando se trata de elegir al Gobierno de la nación. 'En Italia existe hoy un equilibrio perfecto', dijo ayer el líder de la coalición de centro-izquierda, Francesco Rutelli, refiriéndose a este reparto del voto ciudadano. El domingo, El Olivo se adjudicó cinco de las siete capitales de provincia que reelegían regidor y las dos juntas provinciales de Lucca y Mantua. La sensación general entre los militantes y los simpatizantes del centro-izquierda era ayer de alivio, al constatar que no 'toda Italia está en manos de Berlusconi', como señalaba un simpatizante de los centenares que acudieron el domingo por la noche a festejar la victoria en la plaza romana de los Santos Apóstoles, lugar de encuentro de la izquierda, tras el primer triunfo del Olivo el 21 de marzo de 1996.

En Roma, Walter Veltroni superó en las urnas a su adversario Antonio Tajani, de la Casa de las Libertades, por un margen apreciable. Recibió el 52,4% de los sufragios, frente al 47,6% de Tajani. Una correlación de fuerzas que se mantuvo en Nápoles, donde la candidata del centro-izquierda, Rosa Russo Jervolino, obtuvo el 52,9% de los votos, frente al 47,1% de su rival, y en Turín, donde se mantuvo la diferencia de casi seis puntos (52,8% frente al 47,2%) entre Sergio Chiamparino, del Olivo, y Roberto Rosso, del centro-derecha.

Los resultados representan también un balón de oxígeno para el principal partido de izquierdas, el de los Demócratas de Izquierdas, principal heredero del PCI, amenazado por una profunda crisis interna tras el descalabro electoral del 13 de mayo. El PDS, del que era secretario general hasta su dimisión, formalizada ayer, Walter Veltroni, nuevo alcalde de Roma, bajó más de cinco puntos en los porcentajes de voto recibido en dicha consulta con relación a las elecciones de 1996, y se enfrentaba a un tormentoso congreso extraordinario este verano para encontrar un nuevo líder. Con la retirada de Veltroni, y el descrédito, siquiera temporal, que ha caído sobre el presidente de la formación, Massimo D'Alema, a quien se ha hecho responsable de la derrota, los herederos del PCI podrían recurrir al ex ministro Piero Fassino, número dos del líder del Olivo, Francesco Rutelli, en la campaña de las elecciones generales.

La Casa de las Libertades reaccionó ayer con frialdad y con escepticismo ante el análisis que han hecho sus rivales del triunfo en los comicios municipales. 'No creo que pueda hablarse de revancha, no lo ha sido en absoluto. Ha habido una batalla muy ajustada', declaraba el profesor Giuliano Urbani, del que se rumorea pueda hacerse cargo de la presidencia de la RAI, la radiotelevisión pública.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 29 de mayo de 2001