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ORIENTE PRÓXIMO

Israel y la Autoridad Palestina acuerdan negociar un alto el fuego

Las conversaciones buscan imponer el fin de la violencia en un periodo máximo de tres meses

Este principio de acuerdo es el fruto de cerca de dos meses de negociaciones secretas e indirectas entre israelíes y palestinos, patrocinadas por Egipto, Jordania y la Unión Europea, y que en las últimas semanas han contado con el beneplácito de la Casa Blanca, que por primera vez en muchos años ha permanecido ausente de un conflicto en el que hasta ahora ejercía la mediación en solitario.

A pesar de la euforia que el acuerdo provocó ayer en el presidente Mubarak, a quien el nerviosismo del momento le hizo asegurar que ya se había alcanzado el alto el fuego, nadie parece confiar al cien por cien en este compromiso, ya que es el segundo acuerdo de estas características que tratan de alcanzar los beligerantes desde que se inició la Intifada. El anterior fue firmado el 17 de octubre en Sharm el Cheik, con la mediación del presidente Bill Clinton, pero nunca llegó a ponerse en práctica.

El proceso de negociación para alcanzar el alto el fuego se iniciará en una fecha próxima, que aún no ha sido fijada, aunque ya hay contactos previos, según reconocieron ayer portavoces israelíes. Los responsables de las conversaciones tratarán de garantizar en primer lugar el fin de la violencia, estableciendo un periodo de prueba y consolidación prudencial, que podría oscilar entre las 4 y las 12 semanas, tras el cual las dos partes se han comprometido a reanudar el proceso de paz iniciado hace más de siete años y que se encuentra bloqueado por una decisión del Gobierno israelí anterior, presidido por el laborista Ehud Barak.

El Gobierno de Israel, como prueba de buena voluntad, se ha comprometido a adoptar en las próximas horas una serie de medidas encaminadas a aliviar el sufrimiento de la población civil, que desde hace meses está sometida a un duro asedio, lo que le impide recibir ayuda de primera necesidad y trasladarse a sus puestos de trabajo en Israel.

El presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Yasir Arafat, como contrapartida, ha ordenado la detención del número dos del movimiento fundamentalista de Hamás, el doctor Abdul Aziz Rantisi, quien en los últimos días desde Gaza pedía el recrudecimiento de la Intifada. En esta misma línea, Arafat presidió ayer una reunión del Alto Consejo de la Seguridad Nacional, en el que participan todas los dirigentes de las fuerzas policiales palestinas, y en la que se establecieron una serie de mecanismos concretos para poner fin a los disparos de morteros que los grupos radicales de la Intifada efectúan prácticamente a diario sobre los asentamientos judíos de Gaza.

'Una vez el alto el fuego sea establecido y quede consolidado de manera efectiva, así lo espero, podremos tener la esperanza de volver a la mesa de negociaciones', aseguró ayer el ministro de Asuntos Exteriores, Simón Peres, al finalizar la reunión con el presidente egipcio, Hosni Mubarak, en El Cairo y emprender viaje a Ammán, donde debía entrevistarse con el rey Abdalá II de Jordania, el otro patrocinador del acuerdo.

'Las cosas están sobre la mesa. Esperemos que se pueda alcanzar un alto el fuego en fecha próxima', dijo ayer Javier Solana, el jefe de la diplomacia europea, quien se encuentra en Jerusalén. Solana se reunirá hoy con el primer ministro israelí, Ariel Sharon, y con el rey Abdalá II en Jordania, tras haberse entrevistado el sábado durante más de dos horas con Arafat.

Sin embargo, mientras israelíes y palestinos trabajaban por consolidar este acuerdo de principio, se repitieron ayer los habituales actos de violencia: la sede de los servicios secretos de las fuerzas de seguridad palestina en Gaza y unas viviendas vecinas fueron bombardeadas por tanques israelíes, mientras los grupos radicales palestinos volvían a lanzar obuses de mortero sobre asentamientos judíos de la zona.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 30 de abril de 2001