Espasa editará en castellano los cuatro grandes dietarios de Pla

El primer volumen, con 'El cuaderno gris' y 'Notas dispersas', se publicará en otoño

Los cuatro dietarios, unas 2.500 páginas, son una de las columnas vertebrales de la obra planiana. Aunque fieles a la estructura de aluvión y al constante ejercicio de reescritura a que el escritor sometió toda su obra, los dietarios forman parte de su producción más original y valiosa. La cronología abarca todo el siglo XX. El cuaderno gris se inicia en 1918, y el último, Notas del crepúsculo (Notes del caspvesprol, en el original catalán) recoge muchas de las opiniones planianas en torno a la transición política española. Entre medio, páginas memorables referidas a la marcha de Mussolini sobre Roma, al ocaso de Alemania o a la proclamación de la República española. Y también, aunque manteniendo con la exposición de su propia intimidad las difíciles relaciones morales y literarias que siempre mantuvo, lentas meditaciones sobre el amor, la soledad o el estilo literario, tres de los principales temas de su obra. Los dietarios que ahora se traducen son los más importantes que escribió. Al margen quedan el breve, aunque interesante, Madrid 1921. Un dietari (hay traducción castellana en Alianza Editorial, 1986), o sus fantasmales Notas per un diari, inútiles de editar sin un considerable aparato crítico-biográfico. Espasa no renuncia, sin embargo, a incluirlos todos en una futura colección Pla.

¿Ha sido difícil traducir a Pla? Pericay cree que ha sido un placer difícil. Un placer, porque Pla es uno de sus escritores favoritos. Una dificultad, por su estilo: 'Lo más difícil ha sido dar con el tono. En catalán, Pla es dueño de una neutralidad estilística envidiable. Y lo complicado ha sido dar con esa neutralidad en castellano, sin que dejara de ser Pla y de sonar a Pla'.

Otras dificultades añadidas tienen que ver con las peculiares caraterísticas de la edición de su obra completa: 'Pla ha sido editado con poco cuidado', razona Pericay. 'En primer lugar, es culpa de él: a veces tenía un concepto muy displicente del hecho literario. Pero también hay culpa en sus editores, que volcaron sin mayor control textos planianos de procedencia, y hasta de lengua, muy variada. Así, me he encontrado con frases o fragmentos de frases donde he debido adivinar el sentido global a través de una falta de cohesión sintáctica muy notable. Pericay niega que ese descuido sea sólo un rasgo de estilo, de estirpe barojiana. 'Cuando se trata de un rasgo de estilo es fácilmente identificable. En estos casos siempre he respetado escrupulosamente el original. Pero hay otros en que se ve claramente el lapsus. Además, hay que contar, en los dietarios, con un factor consustancial a la escritura autobiográfica: a veces el pensamiento corre más que la escritura'.

Pericay lleva años admirando a Pla: su pensamiento y su estilo. La admiración ha resistido el obsesivo trabajo de espeleólogo que comporta cualquier traducción: 'Pla me parece ahora un escritor todavía más grande. Es verdad que a ratos me ha sorprendido el descuido de su escritura. Pero ha sido una sopresa y no un descrédito: la sorpresa de ver cómo su pensamiento atraviesa incluso las dificultades gramaticales para llegar provocador y vivísimo hasta el lector'.

Criterios un punto erráticos

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0020, 20 de abril de 2001.

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