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EE UU

El FBI busca a un contratista español acusado de sobornar a funcionarios en Washington

Los investigadores vinculan al empresario con el pago de comisiones a un responsable municipal

Según ha relatado a EL PAÍS un agente especial del FBI que ha participado en la investigación, Sampedro lograba mediante supuestos sobornos la adjudicación de contratos municipales a través de la empresa que preside, llamada CPF Inc. La compañía se había convertido en una de las principales proveedoras de servicios de mantenimiento de edificios en Washington. Además de los múltiples contratos adjudicados por el Ayuntamiento de la ciudad, CPF había logrado otros contratos en el Pentágono, en edificios federales y en el Aeropuerto Nacional Ronald Reagan, uno de los que da servicio a la capital.

El FBI, a través de su división especializada en casos de corrupción municipal, comprobó que desde 1988 Sampedro ganaba sistemáticamente los concursos de adjudicación de contratos de este tipo. Los primeros años, sus ingresos por los contratos municipales estaban en torno al medio millón de dólares, pero llegaron a superar los tres millones de dólares anuales en 1994. En la sede de la empresa CPF aseguraban ayer desconocer el paradero de Sampedro.

La vía de presunta corrupción era la más sencilla posible. Sampedro había contactado con Edward A. David, que durante ese tiempo era el Jefe de Mantenimiento de Edificios en el gobierno municipal de Washington. David, liberiano de 60 años con nacionalidad estadounidense, recibió de Sampedro cerca de un millón de dólares (188 millones de pesetas) por la adjudicación de los contratos más relevantes de la ciudad. El FBI, que detectó los pagos en las cuentas de Sampedro, sospecha que David también ha huido a su país de origen.

Entre 1987 y agosto de 2000, cuando fue destituido de forma cautelar, David tenía en su mano la valoración de las ofertas y la adjudicación de los contratos. Otros organismos municipales dependían de su recomendación en la adjudicación de servicios similares.

Tampoco parece casualidad que David y Sampedro fueran vecinos en un barrio de las afueras, Silver Spring (Maryland). La casa de Sampedro, en la que todavía residen su mujer y su hija, es de aspecto muy lujoso, con una enorme piscina en su parte posterior.

En el periodo de tiempo en el que Sampedro realizaba transferencias a las cuentas del responsable municipal, su empresa, CPF, recibió la adjudicación de 19 contratos de mantenimiento de edificios, es decir, más de un 56% del total de los contratos de este tipo adjudicados por el Ayuntamiento de Washington.

Sampedro también lograba cartas de recomendación de David cuando participaba en la subasta de contratos con el Gobierno federal o con otras instituciones. En el caso del Pentágono, Sampedro logró la adjudicación haciendo acompañar su oferta de otras peores presentadas por compañías que, en realidad, o no existían o eran también suyas.

En un caso concreto, Sampedro logró un contrato sustancial a pesar de que había nueve empresas que ofrecían los mismos servicios a un precio más ajustado.

En su declaración jurada, el agente especial del FBI que destapó el caso afirma: 'Sampedro ha participado en conductas ilegales múltiples y ha usado sus entidades corporativas y sus cuentas bancarias para esconder los activos conseguidos en sus actividades ilegales'.

Orden judicial de captura

Un juez de Washington ha dictado orden de búsqueda y captura contra Sampedro y David. En el caso del ciudadano español, el FBI está a la espera de noticias de las autoridades españolas. El FBI ha pedido la colaboración para la localización de Sampedro a la policía española y ha alertado también a los servicios policiales de América Latina, donde se sospecha que puede haberse ocultado con la fortuna obtenida mediante los supuestos cohechos.

Fuentes policiales españolas indicaron ayer que, efectivamente, el FBI ha solicitado 'informalmente' la colaboración española y que incluso ya se están haciendo gestiones en distintos puntos de Castilla y León, Asturias y Madrid.

No obstante, aún no se tiene constancia de que EE UU haya cursado una orden de detención internacional a través de Interpol.

Las fuentes consultadas, que pidieron cautela por si el investigado ya ha llegado a la Península, están persuadidas de que Sampedro 'pasará por España', aunque también de que ha optado por esconderse en algún país caribeño.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 18 de abril de 2001