EXPLOTACIÓN SEXUAL

El 90% de las prostitutas que trabajan en España son inmigrantes

Un informe de la Guardia Civil revela que hay menos clubes, pero más mujeres

La directiva movilizaba a la Guardia Civil a la hora de intervenir más activamente sobre este fenómeno 'realizando inspecciones frecuentes y sistemáticas en los clubes, sin esperar a que hubiera denuncia ni sospecha de infracciones o delitos'. El cumplimiento de la directiva significó un total de 1.573 actuaciones, muchas de ellas de pura rutina, pero permitió observar con más detalle cómo progresaba el fenómeno: en el año 2000 el número de clubes censados bajó a 890, pero el número de prostitutas contabilizadas ascendió a 14.089. Se desarticularon 37 redes, 17 más que en 1999. Un dato resultaba muy significativo: 12.804 prostitutas eran extranjeras, es decir, el 90% del total contabilizado.

Sólo la red que controlaba cuatro clubes en Almería movía entre 750 y 900 millones de pesetas al año
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La prostitución sigue siendo un fenómeno pobremente cuantificado en Europa, como queda constatado en los últimos informes elaborados por la Europol, que reconocen la carencia de información estadística. Las cantidades de dinero que mueve este negocio son 'enormes', según destaca en sus conclusiones el estudio relativo al año 1999, pero nadie ha podido aventurar una cifra.

La presión social y el hecho de que este negocio esté directamente relacionado con el tráfico de seres humanos y, por tanto, con el fenómeno de la inmigración, ha terminado por concienciar a las policías europeas sobre la necesidad de aproximarse a las verdaderas cifras del problema e incorporar en sus estudios a organizaciones no policiales.

Y en este sentido destacan los estudios de la Guardia Civil española, que es el único cuerpo policial que se ha dedicado a hacer un recuento del fenómeno, como así consta en los informes de la Europol.

La relación entre inmigración y prostitución es evidente a la vista de este informe, donde cada comandancia de la Guardia Civil ha inspeccionado todos los clubes existentes en su territorio y contabilizado el número de mujeres.

El propio informe destaca que la movilidad de estas mujeres, que llegan a trabajar en varios clubes a lo largo de un año, puede distorsionar algunas cifras. La actuación de la Guardia civil ha permitido efectuar hasta 1.634 denuncias contra la anterior ley de extranjería, aunque ninguna de ellas motivó la detención de las mujeres.

El fenómeno pone de manifiesto la existencia de redes dedicadas a traer mujeres del exterior para proveerlas de visados de turista, hacerlas entrar en España y luego distribuirlas entre los clubes. El movimiento económico que todo este negocio supone sigue siendo una incógnita, entre otras cosas porque falta una mayor actividad de la inspección tributaria, dado que casi todos los locales quedan camuflados estadísticamente en el sector de la hostelería o de la restauración.

La Guardia Civil sólo ha podido verificar estimaciones parciales de cuanto supone este negocio. Así, la principal operación llevada a cabo durante el año 2000 se efectuó en la provincia de Almería. Varios años de investigación dieron como resultado la desarticulación de una red que controlaba cuatro de los principales locales de dicha provincia. Fue la denominada Operación Turquesa, que dio lugar a 11 detenciones.

La documentación obtenida por la Guardia Civil permitió hacer una estimación del negocio que movían estos cuatro clubes: el cálculo cifraba que, en un año, habían sido capaces de generar entre 750 y 900 millones de pesetas.

Otra operación desarrollada en Lugo, denominada Tarta Nupcial, con ocho detenidos, permitió descubrir una red que organizaba matrimonios entre extranjeras y nacionales, para darle así una apariencia de total legalidad a las mujeres, una nueva modalidad que no había sido detectada en anteriores investigaciones.

Las diferentes investigaciones ponen de manifiesto la actuación de determinados despachos de abogados en diferentes puntos de España que facilitan la documentación necesaria para que las inmigrantes puedan entrar legalmente en España y residir con visados de turista durante al menos tres meses.

El reparto de nacionalidades confirma que el 70% de las prostitutas extranjeras son de origen americano, donde destaca de forma palpable el caso de las colombianas, cuyo número asciende a 4.761, es decir, algo más de la mitad de las que proceden de dicho continente.

Se observa también un notable incremento de las que son originarias de Europa, sobre todo del Este (casi el 17%, donde destacan Rusia y Ucrania), y una incorporación cada vez más alta de las que proceden de África (12,75%), donde los principales países de procedencia son Nigeria y Marruecos. A diferencia de otros países europeos, la presencia de prostitutas de origen asiático es casi marginal (0,03%). La puesta en marcha de la directiva ha dado como resultado también un incremento en el número de denuncias por parte de las extranjeras (que han pasado de 75 denuncias en 1999 a 160 en 2000) y en una bajada de las españolas (de 82 a 13). Se han detectado muy pocos casos de explotación de menores (8).

La reducción en el número de locales de un año a otro significa que el negocio de la prostitución es tan floreciente que se está procediendo a una mejora de las instalaciones. Cierran los pequeños clubes mientras que aumentan los grandes, asentados muchos de ellos sobre antiguos hoteles u hostales de carreteras que han sido reformados para esta nueva actividad. Pero también empiezan a destacar los locales de nuevo cuño, instalaciones de reciente construcción que necesitan inversiones multimillonarias. Son los llamados hipermercados del sexo, cada vez más evidentes en el extrarradio de las grandes ciudades o en las más importantes vías de comunicación por carretera.

El estudio de la Guardia Civil se circunscribe a su área de actuación. Quedan fuera de su ámbito las capitales de provincia. El informe se limita al 90% del territorio nacional, donde vive el 40,5% de la población española. No se contempla en este informe el País Vasco, que es territorio de la Ertzaintza, y las provincias de Girona y Lleida, competencia de los Mossos de Escuadra.

Tampoco figuran las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Sin embargo, su aproximación a la realidad es evidente si se le compara con un reciente estudio elaborado por la Consejería de Salud y Bienestar Social de la Junta de Castilla y León, donde destacan que de las 2.562 prostitutas censadas, el 82% trabajaba en clubes de carretera y en hoteles, es decir, en territorio de la Guardia Civil.

Termómetro de la situación

Aunque estén ausentes del estudio las grandes poblaciones, sí tiene vigencia como termómetro de la situación, además de significar el peso tan mayoritario que en este sector tienen las mujeres inmigrantes.

En sus conclusiones, el informe destaca que las víctimas siguen siendo muy reacias a denunciar, a pesar de que la Guardia Civil considera que la actividad desarrollada durante el año 2000 ha podido contribuir a frenar el fenómeno. 'De hecho, de más de 10.000 posibles víctimas extranjeras tan sólo se han recogido 160 denuncias (el 1,3%). Se estima que todavía hay muchas personas esclavizadas por organizaciones criminales'.

Prostitutas en la Casa de Campo, en Madrid.
Prostitutas en la Casa de Campo, en Madrid.RICARDO GUTIÉRREZ

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