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Alemania extradita a París a Sirven para evitar un conflicto con Francia

Sirven aterrizó a las 19.40 hora local en la base militar de Villacoublay, en la región parisiense. Un agente de la policía judicial le notificó los cuatro mandatos de arresto internacionales lanzados en su contra por la justicia francesa. Acto seguido, fue trasladado a la sección financiera y económica el Palacio de Justicia de París para comparecer ante los jueces de instrucción del caso Elf, quienes le notificaron su procesamiento y los cargos, antes de ingresar en la prisión de la Santé.

Anteriormente, Sirven, que fue directivo de la Elf Aquitaine cuando esta empresa era estatal, se negó a ser interrogado por la comisión parlamentaria alemana que investiga supuestos sobornos del Gobierno del democristiano Helmut Kohl, entre ellos, los que afectarían a la compra de la refinería alemana Leuna por Elf en 1992. La comisión parlamentaria viajó a Francfort con la esperanza de aprovechar las horas antes de la extradición y buscar nuevas pistas sobre una venta que en su día se benefició de subvenciones comunitarias.

El ex comisario de Competencia en la Unión Europea Karel van Miert había reclamado información sobre los desorbitados costes de la construcción de la refinería Leuna, una instalación con la que se modernizó un antiguo complejo petroquímico de la República Democrática Alemana. La refinería y la red de gasolineras Minol, por la que competía también el grupo petrolero británico BP, fueron privatizados en beneficio de un consorcio a cuya cabeza estaba Elf. Entre los personajes alemanes implicados está Holger Pfahls, un antiguo secretario de Estado en el Ministerio de Defensa, contra el que hay orden internacional de búsqueda y captura.

Sirven alegó no estar preparado para declarar ante la comision, pero se ofreció para 'intentar' responder a las preguntas sobre los sobornos en la compra de la refinería Leuna, si se le permitía permanecer en Alemania entre 14 y 20 días más. De esta forma, el preciado testigo colocó a la comisión del Bundestag (Cámara baja) en una posición delicada. La comisión, que no tiene competencias sobre el procedimiento de extradición, se dirigió al Gobierno federal para que examinara la posibilidad de que Sirven se quedara el plazo requerido. El Gobierno se desmarcó de una decisión que hubiera podido crear fricciones con Francia y recordó que la competencia correspondía a los tribunales. La fiscalía del land de Hesse se negó a atender la petición parlamentaria y la ministra de Justicia alemana, Herta Däubler-Gmelin, dijo que no veía ninguna posibilidad legal de prolongar la estancia de Sirven en Alemania.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de febrero de 2001

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