El Gobierno bloquea el debate sobre el uso médico de embriones

Los asesores de Sanidad no han sido convocados en esta legislatura

La ley española que prohíbe la clonación y el uso de embriones humanos data de 1988, diez años antes de que los científicos demostraran la gran utilidad médica de esas técnicas. Por esta razón, los asesores del Gobierno (la Comisión Nacional de Reproducción Asistida) son mayoritariamente favorables a una reforma legal. Pero el Ministerio de Sanidad no ha convocado ni una sola vez a esa comisión durante la presente legislatura.

La aprobación británica de la clonación y utilización de embriones humanos con fines médicos, votada el martes en la Cámara de los Comunes, ha vuelto a traer a primer plano una paradoja que España -al igual que otros países europeos- tiene enquistada en su legislación sanitaria: la ley que impide emplear esas técnicas fue redactada en 1988 para evitar la clonación de personas y la manipulación de los embriones destinados a su implantación en un útero, dos cuestiones que no tienen nada que ver con la clonación de embriones de pocos días como fuente de células para trasplantes.La Comisión Nacional de Reproducción Asistida, que era convocada por el Ministerio de Sanidad cada mes o dos meses, se reunió por última vez en diciembre de 1999. Por entonces, la comisión no había considerado la cuestión de la clonación, pero sí era mayoritariamente favorable a recomendar la utilización experimental de los embriones humanos -unos 30.000- que acumulan las clínicas de reproducción asistida como material sobrante de los tratamientos de fecundación in vitro.

La comisión no ha sido convocada ni una sola vez durante la presente legislatura. La ministra de Sanidad, Celia Villalobos, ni siquiera ha nombrado un nuevo presidente. Ante las preguntas de este diario al respecto, el ministerio se limitó a señalar ayer que cualquier iniciativa española sobre los embriones humanos "se enmarcará en las decisiones que tomen las instancias europeas".

La presidenta de la comisión de bioética del PP, Blanca Fernández-Capel, admitió que la legislación española sobre embriones "está generando problemas" pero desaconsejó una reforma legal: "No se puede hacer una ley cada vez que se produce un avance científico". Esta portavoz popular añadió que existen alternativas al uso de embriones que plantean menos problemas éticos.

La responsable de consumidores y usuarios de la ejecutiva socialista, Isabel Pozuelo, calificó de "excelente" la iniciativa del Parlamento británico. "La clonación terapéutica de embriones abre la puerta a importantísimos avances médicos que pueden salvar muchas vidas", dijo. "Esta evidencia científica es posterior a la ley de reproducción asistida de 1988, que fue muy avanzada en su día. Los criterios religiosos no pueden utilizarse para paralizar la investigación y sus aplicaciones médicas".

El presidente de la Sociedad Internacional de Bioética, Marcelo Palacios, señaló ayer que la ley española de reproducción asistida y el Código Penal ya permiten la clonación y el uso experimental de los embriones humanos , siempre que éstos tengan menos de 14 días y no estén destinados a la reproducción. Todas las demás fuentes, sin embargo, discrepan de esa interpretación. El vicepresidente del Grupo Europeo de Ética, Octavi Quintana, recuerda que España ha suscrito convenios internacionales que prohíben esas técnicas.

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