Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Prisión para dos empresarios por verter tinta al río Llobregat

La Audiencia de Barcelona ha condenado a cuatro años de prisión, una de las penas más altas previstas para los delitos ecológicos, a dos responsables de un negocio familiar de cartonajes por contaminar un afluente del río Llobregat con tinta de colores. Los empresarios, Sabiniano Castel Ballarín y su hijo, David Castel, responsables de la empresa Cartonajes Ribas, de Sant Esteve Sesrovires (Baix Llobregat), han visto agravada su pena al ser acusados de clandestinidad, ya que su negocio carecía de licencia municipal. La Audiencia les ha condenado también a tres años de inhabilitación para ejercer cualquier actividad industrial y a una multa de 360.000 pesetas.Los hechos juzgados ocurrieron en 1994, cuando la Junta de Saneamiento de la Generalitat inspeccionó por primera vez la empresa, dedicada al embalaje de cartones, al constatar que no podía verter aguas residuales al torrente de los Llops, antes de su depuración. La sala rechazó las alegaciones de la defensa, que durante el juicio insistió en que los vertidos pasaban un sistema de depuración mediante la decantación de las aguas residuales.

Los peritos han indicado que las aguas analizadas contenían unos niveles de 22.000 miligramos por litro de demanda química de oxígeno, un agente contaminante, cuando los valores máximos son de 500 miligramos. También se detectaron elevadas cantidades de sulfuro, causantes de malos olores y del color morado del afluente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de diciembre de 2000