Rico considera 'La Celestina' una lección indispensable de lenguaje
El académico presenta "la edición que Rojas hubiera deseado"
Un total de 1.100 páginas. Siete mil ejemplares para empezar. Seis expertos vigilando el texto y elaborando referencias y notas. Al mando, Francisco Rico, autor de las "versiones definitivas, o más bien primeras", de El Cid o El Quijote. Y, sobre todo ello, La Celestina, un libro excepcional y misterioso, reflejo de la transición entre dos épocas, única obra de Fernando de Rojas y, según Rico, "una lección indispensable de lenguaje".
Un grupo de compañeros de la RAE (Lázaro Carreter, Muñoz Molina, Anson, Ynduráin y Mingote) acompañó ayer a Paco Rico y a dos de sus colaboradores (Paloma Díaz-Paz y Guillermo Serés) en la presentación de esta doble edición de La Celestina (que se edita en rústica y en tela, a 4.900 y 5.900 pesetas, respectivamente).El texto se publica en la Biblioteca Clásica, que Rico dirige desde hace años para la editorial Crítica, y está pensada para "los lectores de buena voluntad". La edición crítica responde, según explicó el filólogo, a una reparación largamente debida, "a una responsabilidad moral y social".
La obra (que Juan Goytisolo ha definido como una novela escrita en forma dramática) fue editada durante cinco siglos de una forma "infame", que mezclaba versiones sin respetar las intenciones de sus autores.
"De sus dos autores", enfatizó Rico, "aunque al primero, ese 'antiguo autor' anónimo que escribió el inicio de la obra y al que se hace justicia incluyéndolo en la portada, seguimos sin echarle el guante".
No se sabe mucho más de Fernando de Rojas, una especie de Juan Rulfo de su tiempo que, tras dar a luz la Comedia de Calisto y Melibea (1500) y añadir algunos actos más al original en 1502, con la Tragicomedia... (ante el éxito de la primera y, según él, a petición del público), se retiró de la escritura para siempre.
Como dijeron todos, dejó una cumbre literaria, lúcida y moderna, de una precisión exquisita en la construcción de personajes y una fuerza shakespeariana audaz, naturalista y retórica a partes iguales.


























































