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José Nieto logra el Premio Nacional de Cine por su música "para imágenes"

El jurado destaca el trabajo del compositor por el rescate del patrimonio cinematográfico

José Nieto (Madrid, 1942) logró ayer el primer Premio Nacional de Cinematografía para un músico. "Yo trabajo para imágenes, no para compactos", señala este compositor que ha puesto ritmo -"y emociones"- a más de 100 películas y que en los últimos años ha destacado por su labor de rescate de las partituras de algunos de los grandes músicos del cine español. Gracias a Nieto, autores como Jesús García-Leoz (compositor de la música de Bienvenido Mr. Marshall) o Manuel Parada (creador de la popular fanfarria del No-Do) han recuperado su lugar perdido.

Nieto recibió ayer la noticia del Premio Nacional de Cinematografía (dotado con cinco millones de pesetas) en la Escuela de Cine de Madrid, donde participa en un seminario titulado La banda sonora expresiva. El premio fue fallado por un jurado presidido por José María Otero, director general del Instituto de las Ciencias y las Artes Audiovisuales (ICAA). En el jurado, además de Otero, participaron la actriz Aitana Sánchez-Gijón, en su condición de presidenta de la Academia de Cine; Julio Diamante, que representó a la Asamblea de directores y realizadores cinematográficos y audiovisuales; Miguel Hermoso, por los autores literarios de medios audiovisuales; Jorge Bosso, de la Federación de Unión de Actores; Juan Antonio Porto, de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE); José Antonio Villalba, representando a los técnicos de cine y, finalmente, Tadeo Villalba, por los productores.

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"La música en el cine debe ser una fuente de información y de estados de ánimo", señaló ayer el compositor madrileño. "La música, como la cámara, jamás puede ser protagonista de una película". "Yo", continúa Nieto, "no pienso en música bonita para un compacto, pienso en imágenes". Nieto asegura que busca el punto de vista del director y que por eso el trabajo de cada película cambia profundamente. No le gusta destacar trabajos sobre otros, pero Intruso, de Vicente Aranda, es uno de sus trabajos favoritos. "Cuando trabajaba en Intruso no era muy consciente de estar componiendo lo que estaba componiendo, salía de las tripas, quizá por eso tengo cierta preferencia por ella". Para Nieto existe una influencia secreta y esencial para conocer la relación entre música e imagen. A pesar de eso habla de "receta de cocina" al referirse al conocimiento de la técnica aplicada a la composición. Nieto fue un joven batería pop con Los Pekenikes para luego formar parte del cuarteto de jazz de Juan Carlos Calderón. Instrumentista de grupos como Aguaviva y arreglista de cantantes como Massiel y Las Grecas, Nieto trabajó en 1970 para su primera película, La Lola dicen que no vive sola, de Jaime de Armiñán. Desde entonces ha intervenido en más de cien películas de directores como José Luis Borau, Juan Antonio Bardem, Manuel Gutiérrez Aragón, Fernando Colomo, Pilar Miró, José Luis Cuerda, Vicente Aranda o Josefina Molina. Ha logrado cinco premios Goya (por El bosque animado, El rey pasmado, Lo más natural, El maestro de esgrima y La pasión turca).

En los últimos años, Nieto se ha centrado en su labor de investigación y rescate de las partituras de los músicos del cine español. Una labor de conservación de patrimonio audiovisual que tuvo su arranque en 1986 cuando se estrenó en el teatro Calderón de Valladolid, dentro del marco de la Seminci, la partitura que Nieto compuso para la película muda La aldea maldita, de Florián Rey. Desde entonces, su interés por la recuperación del cine clásico empezó a crecer. Ahora, y dentro del Sello Autor, marca discográfica de la SGAE, ha dirigido la colección Clásicos del cine español, en la que a través de tres discos ha recuperado las bandas sonoras más importantes de películas de los años cuarenta y los cincuenta firmadas por Juan Quintero, Jesús García-Leoz y Manuel Parada. "Son figuras importantísimas para nuestro cine, músicos de un nivel altísimo", insiste este compositor, que cuando se le pregunta si su mundo creativo es el de la música o el del cine no duda al responder: "Soy músico, pero mi mundo es el cine".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 5 de diciembre de 2000