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El Gobierno utiliza la ley de acompañamiento para 'blindar' Iberia ante compras hostiles

El PP ha introducido en el Senado una enmienda a la ley de acompañamiento a los Presupuestos del 2001 que permitirá a Iberia, que prevé salir a Bolsa próximamente, blindarse ante operaciones de compra de acciones por parte de inversores extranjeros que considere hostiles. El argumento de la enmienda es que dichas compras, si se llegan a producir, podrían suponer una pérdida de derechos de vuelo de la compañía aérea, que se basan en los acuerdos internacionales suscritos por España. La medida puede sustituir a otros mecanismos como la denominada golden share del Gobierno en empresas privatizadas.

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Bajo el título "Acción Administrativa en materia de Navegación Aérea", la enmienda del PP, que fue silenciada el martes cuando dicho partido presentó el amplio paquete de medidas que ha entregado para su trámite parlamentario, propone que "cuando adopten la forma jurídica de sociedad, el capital social de las compañías aéreas titulares de licencias de explotación concedida conforme al reglamento CEE estará representado por participaciones o acciones nominativas en las que debe constar expresamente la nacionalidad del accionista".Es decir, se trata de que la dirección de la compañía esté informada de la identidad de sus accionistas en todo momento. De esta forma, tal como dice la enmienda, "cuando [la dirección] tenga conocimiento de que, por razón de los porcentajes directa o indirectamente en poder de personas físicas o jurídicas extranjeras, existiera riesgo para el mantenimiento de las licencias de explotación o para el ejercicio de los derechos de tráfico derivados de los convenios aéreos bilaterales suscritos por España, deberá ponerlo en conocimiento de las sociedades de Bolsa y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (...) A su vez, se comunicará dicha circunstancia al Ministerio de Fomento a través de la Dirección General de Aviación Civil".

Lo que se persigue con esta información es que, una vez comunicada, no se pueda realizar "ninguna adquisición o trasmisión de acciones por personas físicas o jurídicas extranjeras, si la misma no se acompaña de certificación expedida por el consejo de administración de la compañía aérea, acreditativa de que dicha transmisión o adquisición no supone cambios en los convenios bilaterales suscritos por el Estado" y sobre los que descansan los derechos de vuelo de Iberia.

La enmienda del PP propone, en suma, un sistema de blindaje para garantizar que un inversor no deseado no pase a controlar la compañía, lo que podría dar lugar a perder esos derechos. Viene a ser un arma similar a la golden share, el mecanismo según el cual los Gobiernos controlan que en las empresas privatizadas no entren inversores hostiles y que ha sido denostado por Bruselas. Precisamente por ello, el Gobierno ha barajado la posibilidad de no aplicarla en Iberia. La diferencia con el sistema que propone la enmienda es que son los miembros del consejo de la compañía y no el Gobierno los que ejercen el poder de veto.

Presencia de British

En la actualidad, muchas empresas ya cuentan con medidas de blindaje de algún tipo. En el propio sector aéreo, British Airways cuenta con un mecanismo similar al que el PP propone para Iberia. Y en Estados Unidos, la ley impide que un inversor extranjero tenga más del 25% de una compañía aérea.En el consejo de Iberia, ahora con mayoría de consejeros (cinco)estatales, se sientan dos representantes de British Airways (9% del capital) y de American Airlines (1%). Están en minoría frente a los consejeros de socios españoles (Caja Madrid, BBVA, Altadis, Ahorro Corporación, El Corte Inglés). En cualquier caso, con la medida, el consejo de Iberia podrá controlar cualquier posible aumento de la presencia británica y torpedear, de acuerdo con la firma británica, cualquier intento de otros competidores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de diciembre de 2000

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