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La seguridad alimentaria

Villalobos afirma que hay mataderos clandestinos

Para evitar problemas de salud, la ministra recomendó el consumo de "carnes con garantías".

La ministra de Sanidad y Consumo, Celia Villalobos, reconoció ayer a la agencia Efe que en España existen mataderos clandestinos y sin inspección, que distribuyen carne sin controles veterinarios. Para evitar problemas de salud, la ministra recomendó el consumo de "carnes con garantías". Ante el primer caso en España de vacas locas, la ministra declaró que es el Ministerio de Agricultura, y no el de Sanidad y Consumo, el responsable de las reses "hasta que entran en el matadero". Villalobos insistió en la necesidad de que la carne tenga etiquetas, "como las tiene el chorizo".La ministra anunció la creación de una agencia de seguridad alimentaria, necesaria para "poner un poco de orden en el ámbito del consumo y de la salud pública". Villalobos dijo que el Ministerio de Agricultura ya tiene en su poder el texto que regulará esa futura agencia.

Precisamente ayer por la mañana, el grupo socialista en el Congreso presentó una proposición no de ley para la creación de una Agencia Nacional para los Alimentos, cuya función sea "coordinar los diversos organismos públicos encargados de controlar y garantizar la calidad y seguridad de los alimentos". Los portavoces de Agricultura y Sanidad del grupo socialista, Jesús Cuadrado y Matilde Valentín, acusaron ayer al Gobierno de actuar de manera "pasiva e irresponsable" y de no adoptar las "mínimas medidas de cautela" para prevenir esos casos de vacas locas.

Cuadrado acusó al Gobierno por no tomar las medidas suficientes e insitió en que éste "no ha hecho los deberes en una materia como la salud y la seguridad alimentaria y está sustituyendo las actuaciones que debería haber hecho por verborrea".

En este sentido el PSOE ha presentado varias proposiciones no de ley en las que pide al Gobierno la prohibición del uso de las harinas de origen animal; el aumento del número de controles y de pruebas para el diagnóstico de la enfermedad; la eliminación de los materiales de riesgo en mataderos y explotaciones; la ampliación del número de laboratorios específicos y la adopción de nuevas medidas en el etiquetado de carne.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de noviembre de 2000