GENÉTICA

El gusano ayuda a averiguar la función de los genes humanos

308 nuevas funciones

Una vez completada la secuencia del genoma humano, y en contra de lo que pudiera parecer, los animales modelo de los genetistas -el gusano, la mosca y el ratón, principalmente- se han hecho más necesarios que nunca. De los 40.000 genes humanos que ha revelado el proyecto genoma, sólo se conoce la función de unos pocos miles. Pero los científicos del Sanger Center (Cambridge, Reino Unido), del Laboratorio Europeo de Biología Molecular (Heidelberg, Alemania) y del Instituto Max Planck en Dresde (Alemania) han hallado una forma muy rápida de usar el gusano Caenorhabditis elegans para averiguar la función de grandes cantidades de genes en una tacada.La actividad de un gen en una célula puede bloquearse si se añade a esa célula una molécula (ARN, muy similar al ADN que constituye los genes) que tiene la misma secuencia (orden de las letras químicas en el ADN o el ARN) que el gen en cuestión. La forma de añadir el ARN a todas las células del gusano no puede ser más simple: basta con contaminar su comida con una bacteria que ha sido manipulada para que contenga el ARN en cuestión. El gusano se come la bacteria, y el gen correspondiente al ARN queda bloqueado en sus células

Naturalmente, es preciso crear una bacteria manipulada distinta para cada gen del gusano que se quiera inactivar, pero este paso es relativamente rápido. Por ejemplo, los investigadores han generado sin problemas 2.416 bacterias distintas, cada una de las cuales inactiva un gen del cromosoma I del gusano. Esto supone el 87% de los 2.769 genes existentes en ese cromosoma. (El gusano tiene en total 19.100 genes).Los resultados se presentaron en Science el 16 de noviembre. La técnica, desde luego, no es perfecta. El ARN no logra inactivar a veces a su gen. Otras sí lo inactiva, pero no pasa nada observable (algunos genes cubren las funciones de otros defectuosos). Con todo y ello, los científicos han sido capaces de asignar una función al 13,9% de los genes del cromosoma I que han probado, es decir, a 378 genes. Para darse cuenta del salto que eso supone, basta considerar que, tras 30 años de exhaustivo estudio genético de Caenorhabditis, hasta ahora sólo se conocía la función de 70 genes del cromosoma I. (Para ser exactos, de 70 genes que además estén aislados molecularmente).

Se estima que cerca de la mitad de los genes del gusano (es decir, unos 10.000 genes) tienen un equivalente en los seres humanos, por lo que esta técnica basada en comer bacterias manipuladas -a la que no muchas personas se someterían- puede ayudar aclarar la función de varios miles de genes humanos de los que actualmente se conoce la secuencia, pero poco más.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 21 de noviembre de 2000.

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