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El acuerdo entre el Gobierno y los socialistas aún no está cerrado

A 48 horas de que el pleno del Congreso de los Diputados debata la reforma de la Ley de Extranjería, varios dirigentes del PSOE advirtieron ayer de que el respaldo de su grupo parlamentario a los cambios propuestos por el Gobierno depende de que el Ejecutivo suavice los puntos más duros que pretende introducir en la nueva norma.En ese sentido se manifestó Diego López Garrido. El diputado de PSOE-Progresistas y ponente de las enmiendas de su grupo aseguró que su formación política rechazará el proyecto si el PP no cambia de postura y reconoce a los inmigrantes indocumentados los derechos de reunión, asociación, huelga, manifestación y sindicación, y suaviza el régimen de expulsión. A su juicio, la redacción actual de algunos de estos puntos choca con la Constitución de 1978.

Parecidos argumentos utilizó la portavoz del PSOE en materia de inmigración, Delia Blanco, quien recalcó que la postura del grupo socialista será "unánime" a este respecto.

También el secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, insistió en reclamar un "gran pacto" sobre la inmigración. Durante una conferencia de prensa celebrada en Sevilla, donde ayer se reunió la ejecutiva federal de su partido, Zapatero dijo que no puede pronosticar lo que ocurrirá el viernes en el Congreso de los Diputados. Aunque manifestó su deseo de que se alcance un acuerdo, declaró: "Si el Gobierno no muestra flexibilidad, el pacto no se producirá".

Desde el lado del Ejecutivo, el delegado para la Inmigración, Enrique Fernández Miranda, declaró ayer en Alemania, en donde mantuvo conversaciones con su homólogo germano, que 35 de los 70 artículos de la ley han sido modificados por enmiendas del PSOE, CiU y Coalición Canaria, lo que permite afirmar, dijo, que el 80% de la ley está consensuado, informa Pilar Bonet.

El portavoz del Grupo Popular, Luis de Grandes, se mostró conciliador y calificó de "enorme" el "esfuerzo de consenso" realizado por ambas partes. Aunque admitió que aún quedan flecos por resolver, confía en que al final habrá acuerdo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 22 de noviembre de 2000