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El ex ministro Pimentel firma un documento contra la reforma de la Ley de Extranjería

Manuel Pimentel, ministro de Trabajo y Seguridad Social de Aznar durante la pasada legislatura, ha firmado un manifiesto que ataca duramente la reforma de la Ley de Extranjería. El documento, presentado ayer por la Plataforma por la Convivencia, está rubricado por 15.000 personas, varias organizaciones sindicales, medio centenar de ONG, el Partido Nacionalista Vasco (PNV) e Izquierda Unida (IU). Afirma que los cambios propuestos por el Ejecutivo refuerzan la arbitrariedad de la Administración, no atienden a los tratados internacionales de derechos humanos y potencian la explotación laboral.

Los firmantes del escrito proclaman su oposición a la reforma de la ley por varios motivos. Tras afirmar que los resultados de la norma no se han comprobado ("no se ha aprobado su reglamento de desarrollo y por tanto no se ha realizado su aplicación", argumentan), denuncian que para justificar los cambios se ha dado una imagen distorsionada de su contenido: "El aluvión incesante de noticias y declaraciones oficiales que destacan las supuestas invasiones y los riesgos derivados de la inmigración propician la alarma social y el rechazo, dejando para el futuro una herencia de difícil convivencia", advierte el escrito.El documento, redactado en términos muy duros, recuerda que el Consejo General del Poder Judicial considera el proyecto del Gobierno de Aznar "más cercano a una ley de control policial que a una ley de integración". Y añade que la reforma "refuerza la arbitrariedad de la Administración, limitando el Estado de derecho y la tutela judicial". Acusa que "no atiende, como debiera, a los tratados internacionales y de derechos humanos en cuanto a los derechos de asociación, sindicación, manifestación, huelga, derecho a la educación, etcétera", y que "potencia la explotación laboral al limitar la capacidad de denuncia de los trabajadores y trabajadoras extranjeros recayendo sobre ellos la expulsión por trabajar sin el correspondiente permiso". "Esta reforma", manifiesta, "rompe el consenso alcanzado por la sociedad civil: sindicatos, ONG, asociaciones de inmigrantes, asociaciones vecinales, etcétera, y fuerzas políticas".

La firma de Manuel Pimentel al pie de este texto es especialmente significativa. Aunque por deseo expreso del interesado figura en calidad de "empresario", su equipo ministerial fue el encargado de negociar la norma que ahora se pretende reformar. Pimentel dimitió de su puesto durante la última campaña electoral. EL PAÍS intentó ayer, sin resultado, ponerse en contacto con el ex ministro.

Además de IU, PNV y Chunta Aragonesista, entre los 15.000 firmantes figuran los sindicatos UGT, CC OO y USO.

La Plataforma por la Convivencia nació hace dos años y agrupa a más de cincuenta entidades no gubernamentales, sindicatos y asociaciones de inmigrantes.

El documento presentado ayer fue remitido a todos los grupos parlamentarios entre finales de septiembre y principios de octubre. Un portavoz de la organización aludió a la ausencia del PSOE y CiU entre los firmantes señalando que algunos grupos prefieren no comprometerse con el escrito mientras dure la negociación parlamentaria.

[Ayer fueron detenidos en Cádiz 213 inmigrantes indocumentados que intentaban alcanzar las costas del Campo de Gibraltar. Entre ellos figuraban diez mujeres].

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 22 de noviembre de 2000

Más información

  • El escrito fue presentado por la Plataforma por la Convivencia con el aval de 15.000 personas