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Hacienda advierte del peligro de la evasión fiscal del juego en Internet

Cifrar el fraude fiscal en el comercio electrónico es complicado, pero los llamados casinos virtuales amenazan con hacer daño a las arcas públicas, según un informe que ayer presentó el secretario de Estado de Hacienda, Enrique Giménez-Reyna. El texto, elaborado por el Instituto de Estudios Fiscales, recomienda que se estudien las repercusiones de las apuestas y juegos en la red -promovidas casi siempre por empresas radicadas en paraísos fiscales- en los "recursos presupuestarios". El Estado ingresó el año pasado con la lotería y otras apuestas 305.000 millones de pesetas.La implantación masiva del juego en Internet no es el único problema, señala el informe, que advierte de que, sin una legislación coordinada a nivel internacional, no hay nada que hacer contra la evasión online. Buena parte de las ventas en Internet no están sometidas al IVA, en especial cuando se trata de descargar un libro o bajar una canción de la red. Ahora las cantidades son escasas, pero crecen día a día. Los ingresos generados en España por comercio eléctrico alcanzarán los 336.114 en 2002, según la Asociación Española de Comercio Electrónico.

Hacienda está preocupada por una pérdida de recaudación, pero tampoco quiere una vigilancia excesiva. "Nuestra obsesión es que los controles fiscales no sean una traba para el desarrollo del comercio electrónico", indicó Giménez-Reyna. Los ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea se reunirán el 27 de noviembre para fijar un IVA online para Internet. El informe recomienda la implantación de un IVA único para todos los Estados mienbros. Además, las empresas no europeas deberían inscribirse en un registro de los países de la UE en los que alcance una facturación determinada para pagar sus impuestos indirectos allí para evitar la competencia impositiva.

Así, una empresa como la librería Amazon, con sede en Estados Unidos (donde hay moratoria fiscal para el comercio electrónico), tendría que aplicar el IVA en España en su catálogo si sus ventas alcanzan un mínimo. El objetivo: evitar que el mismo libro fuera un 4% (IVA) más caro en la librería virtual española que en Amazon.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 15 de noviembre de 2000