CC OO denuncia la producción clandestina de cola para el calzado

CC OO ha dado la voz de alarma, tras detectar la presencia de latas de cola para el calzado en Elche que carecen de etiquetado y que podrían provenir de firmas que las fabrican clandestinamente para su autoconsumo. El secretario del sindicato en el Baix Vinalopó, Pascual Pascual, pidió a la Consejería de Trabajo que abra una investigación para localizar a estas empresas y advirtió de que la ausencia de controles en su elaboración puede ser la causa de la enfernedad conocida como parálisis del calzado.

"No tenemos la posibilidad de investigar, pero a raíz de la enfermedad sufrida por un matrimonio [el último caso de la parálisis del calzado ocurrió el mes pasado en Elche donde dos personas sufren graves problemas de movilidad], hemos detectado la presencia de varias latas de cola en las que no figuran ni etiquetas ni componentes", explicó Pascual Pascual. El sindicato apunta la posibilidad de que existan varias empresas de calzado en Elche que formulen colas al margen de los controles sanitarios oficiales para poder autoabastecerse. Estos productos serían más tarde repartidos para el trabajo a domicilio, con lo que el peligro de intoxicación por la inhalación de los vapores tóxicos se incrementaría notablemente al ser tratados en casas particulares y en deficientes condiciones de salud laboral."Se está jugando con la vida de las personas. En un mundo como el calzado que se mueve en la economía sumergida, no es de extrañar que estas prácticas se extiendan también a las materias primas", señaló el secretario comarcal. La Consejería de Trabajo, alertada por los repentinos síntomas sufridos por el matrimonio después de trabajar con colas que carecían de identificación, está analizando la fórmula utilizada en su fabricación.

El procedimiento habitual de trabajo de las aparadoras a domicilio se inicia con el reparto de la faena de las fábricas hasta las casas. El repartidor, junto a las diversas piezas del calzado, distribuye también una pequeña cantidad de cola que vierte en un recipiente para poder ser usada. De esta manera, según subraya el sindicato, ni la aparadora, ni nadie, puede llegar a ver qué producto están manipulando. Fuentes de la Consejería de Trabajo destacaron las dificultades a las que se enfrentan para descubrir el problema ya que es altamente difícil entrar en los domicilios particulares para realizar analíticas.

Junto a la supuesta producción ilegal de colas estaría, según el sindicato, el peligro que entraña la mezcla de colas y disolventes que realizan las factorías según el tejido del zapato. En una planta de producción la cola requiere de media una hora de secado para que después pueda pegarse con éxito. En los domicilios particulares, en cambio, al no contar con espacio suficiente para poder colgar las piezas la "mezcla de disolventes es habitual" para acelerar el proceso, según señaló CC OO. Pascual Pascual advirtió de que, pese a ser un método de elaboración establecido en el sector, "constituye una bomba para la salud".

"En 15 minutos de trabajo una aparadora puede realizar una media de 50 pares de zapatos, con lo que la concentración de gases que se puede llegar a dar a lo largo de una jornada en las habitaciones es muy peligrosa para los trabajadores", explicó el sindicalista.

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