CONTESTADOR AUTOMÁTICO DE EL PAÍS-MADRID
Cartas al director
Opinión de un lector sobre una información publicada por el diario o un hecho noticioso. Dirigidas al director del diario y seleccionadas y editadas por el equipo de opinión

Señores feudales de las aceras

- Nadie se acuerda de los afectados por la colza. "Me llamo Rosario y soy de las personas que resultaron afectadas en 1981 por el síndrome tóxico, enfermedad que contraje entonces", dice una lectora. "Desde hace cuatro años", añade, " hay una sentencia de la Audiencia Nacional en la que se establece una indemnización para los afectados, pero muchos de nosotros seguimos sin cobrar esa indemnización. No estamos cobrando el dinero previsto en aquella sentencia judicial firme, y nadie nos echa una mano. La Organización de Consumidores y usuarios, OCU", concluye, "puede dar información cumplida".- Vagones anticuados en la línea 5. "Quiero denunciar el cutrerío y la obsolescencia de los anticuados vagones que circulan por la línea 5 del metro de Madrid", dice enojada una usuaria. "¡Cómo se nota que ningún concejal ni cargo municipal o de la Comunidad coge esta línea!", se queja.

- Badenes inútiles. "Denuncio los tantísimos badenes instalados en la carretera M-607 a la altura de Tres Cantos, que provocan todos los días retenciones en la M-40 hasta Colmenar Viejo", dice con enojo un usuario de esa vía. "Para más inri, los badenes son ineficaces ya que han sido sobrepasados por el grueso de las obras. Y si lo que se quiere es reducir la velocidad", sentencia, "que pongan radares de la Guardia Civil".

- Megafonía sorda. "Mi nombre es Diego Moreo, y quiero hacerles la sugerencia siguiente: en el metro de Madrid se oye continuamente que tal línea o tal otra han sido suspendidas o ampliadas o lo que sea", dice una persona de edad. "Pero lo que nunca jamás he escuchado es que se recuerde a los individuos inciviles que está completamente prohibido fumar en el interior de todo el circuito del metro madrileño".

- - Arquitectos y ciudadanos. "A propósito del Día Mundial de la Arquitectura", dice una joven de nombre Ana, "quisiera saber si algún arquitecto de los modernos se plantea alguna vez sus construcciones desde el punto de vista de los ciudadanos". Y añade: "Creo sinceramente que son muy pocos los que así lo hacen, porque muy pocos incluyen medidas para los discapacitados y es imposible que tengan en cuenta a los que, a su propio pesar, van a soportar durante casi toda su vida edificios de una fealdad extraordinaria, diseñados con una lógica que únicamente entienden sus colegas, si es que en verdad la entienden", agrega.

- Basta ya de levantar aceras. "El levantamiento de las aceras de Madrid cuando le viene en gana a cualesquiera de las cien empresas que tienen la ciudad enfeudada a su antojo ha llegado a un punto de no retorno", telefonea indignado un joven. "Ahora también se reservan no sólo las aceras propiamente, sino además carriles de la calzada. Es el colmo", dice muy enfadado. "Cuándo se darán cuenta los políticos locales de que Madrid es en este aspecto una verdadera ciudad sin ley y que esa perforación, cierre, nueva perforación, de la mayor parte de las calles, además de incordiar sobremanera a los ciudadanos, inestabiliza el suelo de la ciudad hasta extremos muy preocupantes", añade.

- Cenicienta en el Retiro. "El Retiro tiene una cenicienta", dice una señora que confiesa ser paseante asidua, "y es la zona final del paseo de Coches, en el declive que se sitúa tras pasar la rosaleda, en dirección a la avenida de la Reina Cristina. Es un verdadero espectáculo deplorable ver cómo en los últimos meses, por el descuido en las tareas de jardinería, los setos se han convertido en estacas, la pradera en secarral y todo se ha llenado de matojos, como si de un rastrojo se tratara". Y concluye: "No hay derecho a que únicamente cuiden las zonas más visibles, lo que se ve, como si el Retiro fuera eso, unos bellos fragmentos de parque y otra serie abandonada".

- Ruido feroz. "No puedo entender el ruido existente en las cafeterías y tabernas de Madrid", dice un hombre que confiesa haber vivido en el extranjero hasta hace apenas unos meses. "No concibo cómo una moledora o una cafetera puede meter tantísimo y tan desagradable estruendo, impidiendo que la gente pueda escucharse en los bares. Además", añade, "los camareros se ceban en hacer ruido con los cubiertos y los vasos, de tal modo que cuando uno entra en un bar lo que más desea, a mi juicio, es salir de allí inmediatamente".

- Buzones de sugerencias. "Creo que sería una buena idea que todos los barrios de Madrid contaran con buzones de sugerencias, para recoger las opiniones de los ciudadanos de a pie", dice Marcos. "Es una pena que nadie tenga en cuenta las opiniones de los que viven y sufren la ciudad, lo cual devalúa mucho la política, porque la despoja de su dimensión democrática. Consulten a la gente antes de tomar decisiones y ahorrarán mucho dinero", dice.

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