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Tribuna:

Campeonato de silencio

En el éxito de Expediente X pesó mucho su asunto: ocultos planes gubernamentales, proyectos secretísimos que incluyen armamentos inverosímiles, secuestros extraterrestres y dolorosas hibridaciones humanas con seres ultragalácticos. Expediente X cuenta la negación de la democracia: los gobiernos se reservan información vital y toman decisiones que están más allá de los votos, dicen estas películas míticas. El prestigio infame de la energía nuclear se fundamenta en una historia de mentiras y secretos de Estado que han provocado devastaciones históricas.Los buzos noruegos que querían rescatar a los tripulantes del submarino atómico Kurks, varado a 108 metros de profundidad en el mar de Bárents, dicen haber sido engañados por las autoridades rusas: las cápsulas de salvamento no se acoplarían a la escotilla, terriblemente deformada en el accidente, según los rusos, que, para terminar de disuadir a los noruegos, alegaban fuertes corrientes y poca visibilidad en el fondo. Bajaron por fin los buzos y comprobaron que los rusos habían mentido tres veces: acerca de la escotilla, de las corrientes y de la poca visibilidad. ¿Por qué? No es fácil de entender. Las autoridades pueden ser incomprensibles y hay autoridades indignas de confianza.

¿Entraña peligro de infección radioactiva la presencia del Tireless o Infatigable en Gibraltar? No sabe uno qué creer. Los gobernantes de Gibraltar parecen haber actuado de un modo ejemplar, de acuerdo con sus ciudadanos, recabando exhaustiva información ante el Gobierno británico y asesorándose públicamente por expertos: consiguieron retrasar la reparación del submarino. Los alcaldes de la zona han compartido las preocupaciones de sus vecinos. La Junta de Andalucía ha guardado un infatigable silencio. Hasta el día 24 de agosto el presidente Chaves no se dio cuenta de que había un submarino nuclear en la Bahía de Algeciras, y, preocupado, le escribió a Piqué, ministro de Exteriores. ¿Ha escrito porque el submarino es un problema real o porque es una buena imagen para Canal Sur?

La actualidad es parte esencial del espectáculo. Alerta roja: Neptuno hundido fue la película de madrugada en TVE el mismo día de la carta de Chaves: Charlton Heston se desvive por un submarino atómico y náufrago. Si el Tireless era un problema sobre el que el Gobierno andaluz debía intervenir, el submarino llegó a Gibraltar el 19 de mayo, provocando manifestaciones y alerta en los ayuntamientos. La reparación tenía que haber empezado el 18 de agosto, pero Chaves escribió a Piqué el 24. ¿Han entendido los asesores del presidente que el submarino es un asunto espléndido para la vuelta al espectáculo político después del verano? Si es así, me alegro: han conseguido romper el silencio impenetrable y absoluto del Gobierno nacional de Aznar. Hasta el 25 de agosto, Junta y Gobierno han celebrado un campeonato de silencio: a ver quién aguanta más callado, el equipo de Chaves o el equipo de Aznar, que el 25 de agosto presumía sádicamente de haber recibido información transparente y continua de Gran Bretaña. ¿No merecían los 250.000 habitantes del Campo de Gibraltar compartir tal caudal de información?

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 3 de septiembre de 2000