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El Plan Hidrológico Nacional crea el mayor trasvase de España con agua del Ebro

La obra dará un billón de litros al año a Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia y Almería

El esperado Plan Hidrológico Nacional (PHN) ha elegido el bajo Ebro como fuente del mayor trasvase de la historia de España. El proyecto supondrá la retirada del Ebro de 1.000 hectómetros cúbicos al año (un billón de litros, el equivalente a 70 litros diarios durante un año para cada español), que se destinarán a Cataluña (200 hectómetros), Comunidad Valenciana (300), Murcia (400) y Almería (100). La inmensa obra hidráulica, con un plazo de ejecución de ocho años, costará 700.000 millones de pesetas. Frente a este reparto masivo de agua, el plan paraliza la ampliación de regadíos en las cuencas deficitarias (sureste español) y reduce sus planes de crecimiento en un 15%, según fuentes conocedoras del proyecto.

A seis días de que se presente oficialmente el esperado Plan Hidrológico Nacional a los 91 miembros del Consejo Nacional del Agua (formado por representantes de las comunidades, sindicatos, expertos y consumidores, entre otros), el anteproyecto de ley se encuentra pendiente todavía de incorporar matices y revisiones de última hora que sólo conocen un reducido número de personas en el Ministerio de Medio Ambiente. Los expertos del nuevo equipo ministerial que manejan los reservados documentos -memoria explicativa y anteproyecto de ley-, han mantenido las grandes líneas del material elaborado por el equipo de la anterior ministra, Isabel Tocino. De hecho, Francisco Cabezas, subdirector de Planificación Hidrológica, que dirigió el equipo redactor del Libro Blanco del Agua y el Plan Hidrológico con Tocino, ha sido ratificado y continúa como responsable de estos planes.No obstante, el nuevo equipo encargado de la gestión del agua en España, desde el ministro Jaume Matas al secretario de Estado de Aguas y Costas, Pascual Fernández, han introducido modificaciones al texto heredado, que probablmente será aprobado antes de un año. En síntesis, el Plan Hidrológico que regulará las transferencias de agua de unas cuencas a otras, reduce un tercio las previsiones de trasvases contenidas en el plan que preparó José Borrell en la etapa socialista y que no llegó a aprobarse.

Mientras aquel plan preveía una gran red de interconexión desde las dos cuencas hidrográficas más caudalosas -Duero y Tajo, que vierten al Atlántico, y el Ebro- hacia las cuencas mediterráneas más deficitarias por su irregular régimen de lluvias, el nuevo plan del PP descarta tal posibilidad, siempre según fuentes de Medio Ambiente.

También reduce los volúmenes de agua a trasvasar. Si en las previsiones del anteproyecto del ex ministro José Borrell el Ebro cedía 1.855 hectómetros cúbicos anuales, ahora se reducen a 1.000, casi la mitad. De estos 1.000 hectómetros se derivarán a Cataluña 200, en lugar de los 400 que demandaba la Generalitat. Esta petición viene recogida en el plan hidrológico de las cuencas internas de esta comunidad, que tiene competencias sobre todo el agua del territorio autonómico, excepto la del Ebro y sus afluentes.

Este gran río transversal, al que se atribuyen unas disponibilidades de agua de 14.362 hectómetros cúbicos anuales, arrebatará al Tajo el primer puesto como río cedente, ya que el acueducto hasta el Segura (ATS) nunca ha llegado a transferir los 600 hectómetros que legalmente puede transportar hasta el sureste.

Poco antes de su desembocadura, el Ebro tendrá recursos sobrantes en torno a los 5.000 hectómetros cúbicos de agua en el horizonte del año 2012, después de atender las demandas comprometidas en el Pacto del Agua de Aragón, suscrito por todas las fuerzas políticas parlamentarias de esta comunidad autónoma el 30 de junio de 1992. De estos 5.000 hectómetros cúbicos, una quinta parte se destinaría al trasvase.

Desde el bajo Ebro hacia el sur se prevé trasvasar 800 hectómetros cúbicos, de los cuales la mitad se destinará a atender el déficit estructural que padece la cuenca del Segura, cuyo principal recurso económico gravita sobre la agricultura de regadío. La escasez de lluvias en los dos últimos años los ha situado como el bienio más seco de la historia registrada de la cuenca. El Júcar, desde el sur de Tarragona (que también padece sequía crónica en los últimos años) hasta Cabo Roig (Murcia), recibirá 300 hectómetros y, finalmente, 100 hectómetros se conducirían hasta Almería. El ministro de Medio Ambiente, como sus predecesores, es consciente de que el Plan Hidrológico tendrá que consensuarse al menos con el principal partido de la oposición. Fuentes del departamento aseguran que si este acuerdo no se logra tampoco se aprobará.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 31 de agosto de 2000