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EDUCACIÓN. Francisco Moreno - Catedrático de Lengua Española

"Si Brasil tuviera maestros, el español sería lengua obligatoria"

Río de Janeiro

El catedrático de Lengua Española, Francisco Moreno, casado y padre de dos hijos, dirige desde hace dos años el Instituto Cervantes de São Paulo, centro que se ha convertido en clave para la introducción del idioma español en BrasilAutor de numerosas publicaciones en los campos de la dialectología, la sociolinguística y la metodología linguística, además de la semántica y la lexicografía, Moreno se emociona al contar su experiencia con muchos profesores brasileños de español que dedican hasta cinco horas de incómodo viaje para realizar en el Instituto Cervantes en São Paulo un curso de perfeccionamiento de nuestra lengua. Y cómo tienen que regresar a sus casas por el mismo procedimiento, al carecer de recursos económicos para dormir en la ciudad.Pregunta. ¿Por qué esta fiebre de español en Brasil?

Respuesta. Los motivos de que Brasil se encamine hacia el bilinguismo con el español son varios. En primer lugar está la creación y el desarrollo del Mercosur con todo lo que ello implica. La entrada de Brasil en los países hispánicos le asegura tambien una mayor presencia en el ámbito internacional.

P. Y la unión con España asegura a Brasil una unión más estrecha con la Unión Europea y sus mercados.

R. Sin duda, porque aunque Brasil es un país lo suficientemente importante como para poder tratar directamente con otras naciones de la Unión Europea, no cabe duda de que, a través de España, que es el país europeo con mayores relaciones con Latinoamérica, lo puede hacer mejor. Para todo ello, Brasil necesita utilizar además de su propia lengua, el portugués, también el español. Pero hay otros motivos por los que este país busca el conocimiento del español: en primer lugar, porque España se ha convertido en el segundo inversor en Brasil después de Estados Unidos y ya se habla de que en breve podría superarle. Y las instituciones culturales desean que esa fuerte presencia de España en Brasil no se limite al campo económico sino tambien al cultural. De hecho, una de las grandes inversiones de España en Brasil se está dando en el sector editorial donde las importaciones de libros españoles alcanzaron una cuota de mercado del 22%. España exportó en 1997 casi 12.000 millones de pesetas, en libros con un incremento del 500% en dos años.

P. O sea, que la fiebre que se advierte en Brasil por la lengua de Cervantes no se limita al aprendizaje de un idioma...

R. Y eso es quizás lo más importante: que en Brasil existe una gran curiosidad y simpatía por todo lo que significa la "cultura latina" y concretamente la española. Basta ver el espacio que dedican los medios de información, desde periódicos a cadenas de televisión, a todo lo español: cine, música, gastronomía, turismo... Sienten que están más cerca de la cultura latina que de la norteamericana, por ejemplo. Y a todo ello quiero añadir y resaltar la labor de cientos de profesores de español que trabajan en Brasil desde hace 10 años, y que ahora están recogiendo los frutos de su trabajo y amor por la lengua. A mi me emociona dar clases a muchos profesores que hacen enormes sacrificios para acudir a clases de perfeccionamiento del español. Es realmente admirable.

P. ¿Cual es el mapa en el que se produce este interés por el español?

R. Para entender la importancia que puede tener para la difusión del español el hecho de que Brasil se convirtiera en bilingüe baste pensar que este país tiene una población de 162 millones de habitantes, de los cuales 50 millones son menores de 15 años. Son cifras imponentes. Sólo pensando en la ley aprobada por el Senado, aunque le falte su ratificación por el Parlamento, que prevee la enseñanza obligatoria del español en la secundaria, supondría que deberían estudiar español más de seis millones de alumnos para lo que serían necesarios más de 200.000 profesores.

P. ¿Y si al final la ley no fuera aprobada con carácter obligatorio?

R. No cambiaría mucho, porque yo calculo que si las escuelas y colegios tuvieran profesores y material didáctico necesarios, más del 90% iban a escoger igualmente el español como segunda lengua extranjera. Este año en São Paulo, por vez primera, los alumnos en el examen de ingreso a la Universidad han escogido en su mayoría el español en vez del inglés como ocurría hasta ahora. El estudio del español en las escuelas ya es obligatorio en muchos Estados como el de São Paulo y el de Río de Janeiro. Sólo que no se cumple la ley por falta de profesores y de libros.

P. Entonces lo más urgente es la preparación de profesores y la creación de material didáctico. ¿Cual puede ser en este caso la función del Instituto Cervantes de Brasil que usted dirije?

R. Justamente el Cervantes de São Paulo, dentro de su misión de promoción y enseñanza de la lengua española, es el único que se dedica a la formación de profesores y es el único que realiza su trabajo no sólo en la ciudad donde radica sino en todo el país. Aquí el Cervantes actua no sólo en São Paulo sino tambien en Fortaleza, Porto Alegre, Amazonia y Belém. Y dentro de unos meses abrirá su nueva sede en Río de Janeiro. El Cervantes de Brasil es, además, el que más candidatos presenta para obtener el diploma de español como lengua extranjera. Sólo este año se han presentado 6.000 peticiones. Se presentan desde estudiantes hasta profesores, abogados y médicos. Juan de Valdés en el siglo XVI decía que en Italia estudiaban español "por gentileza y galanía". Hoy los brasileños estudian español por intereses económicos y por cultura.

P. ¿Cuales son los proyectos inmediatos del Instituto Cervantes en Brasil?

R. Hasta ahora estábamos de prestado en el famoso Colegio Miguel de Cervantes, uno de los más prestigiosos de la ciudad, con 1.500 alumnos y más de 800 estudiantes nocturnos de español. Pero el Instituto ya ha comprado un local de mil metros cuadrados en el centro mismo de São Paulo donde en breve nos estableceremos. Allí todo será más fácil. Y nuestro propósito inmediato es contribuir a la preparación de profesores de español al mismo tiempo que pensamos crear planes curriculares para la enseñanza del español en Brasil, para que no tengan los alumnos brasileños que estudiar el español en libros pensados para los españoles o simplemente "adaptados" para ellos. Tienen que ser libros "pensados" para ellos teniendo en cuenta su cultura e idiosincrasia.

P. ¿Cuáles son los mayores problemas con los que se tiene que enfrentar?

R. A nivel de Instituto Cervantes tengo que confesar que estamos recibiendo el mayor apoyo de Madrid donde ven en este Cervantes un punto clave para la introdución y difusión del español en un momento tan crucial para Brasil. Lo que no deben olvidar quienes deseen trabajar aquí como profesores o deseen editar libros de texto es que los sueldos de los profesores en escuelas y universidades públicas son muy bajos. Un maestro gana una media de 40.000 pesetas mensuales y un catedrático no llega a las 200.000. Por otra parte la capacidad adquisitiva de profesores y de alumnos suele ser muy baja por lo que les resulta muy difícil adquirir libros de texto o de consulta a los precios actuales y menos aún adquirir libros importados que suelen cuadriplicar el precio. Lo que equilibra sin embargo estos problemas es la gran masa de estudiantes de un país donde sólo ellos superan con creces a todos los habitantes de España, como también el hecho de que se trata de un país en pleno desarrollo económico.

P. ¿Cómo podría el gobierno de Brasil favorecer la formación de profesores de español?

R. Sería oportuno que el Ministerio de Educación de Brasil permitiese a las universidades reconocer el DELLE Superior (Diploma de Español como Lengua Extranjera ) con el fin de que los titulados superiores, con la debida complementariedad pedagógica, pudieran recibir la habilitación para enseñar español en la educación básica. Del mismo modo, sería importante que la Administración de Brasil flexibilizara los trámites legales para que pudieran llegar profesores de español bien formados y debidamente cualificados y al mismo tiempo que Brasil reconociera los programas de Tercer Ciclo de formación de profesores de español en España que en la actualidad están cursando muchos brasileños.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 20 de agosto de 2000