UGT elabora un proyecto piloto para implantar guarderías en dos polígonos industriales de Barcelona

Barcelona El sindicato UGT ha puesto en marcha un proyecto para que, en el plazo de un año, dos polígonos industriales de la provincia de Barcelona cuenten con guarderías a las que puedan asistir los hijos de los trabajadores de las empresas ubicadas en aquellos recintos. Los dos centros educativos estarán situados en el polígono de Sant Pere Molalta, de Olèrdola (Alt Penedès) y en el de Almeda, en Cornellà (Baix Llobregat). "Se trata de dos experiencias piloto para demostrar la viabilidad de este tipo de proyectos", explicó ayer Rosa Maria Dumenjó, responsable del departamento de la Mujer de UGT. Cada centro tendrá una capacidad máxima de entre 40 y 50 niños y acogerá a menores de entre cuatro meses y seis años. El próximo mes de septiembre, miembros del sindicato se reunirán con los responsables del Departamento de Enseñanza para tratar de implicar a la Administración catalana en el proyecto. La idea inicial es que los padres y la Generalitat compartan los gastos de funcionamiento de estas dos guarderías. En la propuesta de financiación, se contempla que los empresarios de los polígonos aporten los edificios y los terrenos para la implantación de los centros y los ayuntamientos de las localidades en los que estén ubicados costeen su mantenimiento. Tanto la respuesta del consistorio de Cornellà como la del de Olèrdola y la de los empresarios ha sido positiva, según Dumenjó. El estudio de UGT -

, realizado entre la población trabajadora de los dos polígonos industriales citados, refleja las dificultades de la mujer para hacer compatible la vida profesional y la familiar. Los resultados obtenidos por el trabajo del sindicato demuestran que los principales problemas a los que debe enfrentarse la mujer trabajadora son las responsabilidades en el cuidado de los menores, la falta de guarderías cerca de su domicilio, tanto públicas como privadas, y la incompatibilidad de los horarios escolares con los laborales. Más del 90% de los trabajadores encuestados, mayoritariamente mujeres, afirmaron que llevarían a sus hijos a un centro educativo infantil que estuviera cerca de su lugar de trabajo o en el mismo polígono industrial donde se desarrolla su actividad profesional. La cifra de los que estarían dispuestos a pagar por este servicio alcanza un porcentaje similar.

Actualmente, no existe ningún centro de estas características en Cataluña. El proyecto tiene su referente en las guarderías laborales de los años setenta pero, en esta ocasión, se aleja del concepto meramente asistencial que se contemplaba entonces, a juicio de Dumenjó. El proyecto, elaborado en base a criterios pedagógicos, pretende garantizar los derechos educacionales y de atención de los menores.

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