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Un error en una pregunta de selectividad convierte en absurda la solución a un problema de matemáticas

De nuevo la mala suerte, en forma de "error tipográfico" en el enunciado de un ejercicio, ha empañado la imagen de la selectividad, que acabó ayer en Madrid. El examen de Matemáticas aplicadas a las Ciencias Sociales II, correspondiente a la opción D (Ciencias Sociales) de LOGSE y realizado en la mañana del martes en las seis universidades públicas de la región, contenía en uno de sus ejercicios un dato equivocado, un 7 en el lugar de un 9, que condicionaba el resultado haciéndolo "incoherente" y "absurdo". Alumnos y profesores de varios institutos y universidades denunciaron ayer el fallo y pidieron medidas para evitar que se cuelen errores de este tipo en unas pruebas tan importantes para los alumnos.Tras la confusión generada en 1999 por la existencia de sendos fallos en los exámenes de Química, Economía y Matemáticas, este año le ha tocado a la prueba de Matemáticas aplicadas a las Ciencias Sociales II, en un ejercicio que suponía dos puntos sobre 10. El problema era el siguiente: dados dos sucesos A y B, con probabilidad de A igual a 0,6, probabilidad de B igual a 0,2 y probabilidad de la unión de los opuestos de A y B igual a 0,7, calcular la probabilidad de la intersección (la suma) de A y B. Aplicando las reglas básicas, el resultado se obtiene fácilmente: 0,3. Pero se trata de un resultado incoherente, absurdo, toda vez que establece que la probabilidad de que suceda la suma de los dos elementos (0,3) es mayor que la de que suceda uno de ellos (0,2). Es decir, que es más probable que a alguien le toque a la vez la bono loto y la lotería nacional a que le toque sólo la bono loto.

La elaboración del examen en cuestión correspondió a una comisión interuniversitaria presidida por la Universidad Juan Carlos I. Su vicerrector y presidente del tribunal de corrección, Enrique Otero, reconoció ayer que un "error tipográfico" provocó la confusión y dio lugar a un ejercicio "absurdo", pero restó importancia al fallo y descartó que vaya a tomarse en cuenta a la hora de corregir. "Los alumnos, probablemente, se limitaron a obtener el resultado y no se pararon a pensar si era coherente o no. El error no les ha afectado. De hecho, no se han recibido quejas en ninguna universidad", afirmó.

Sin embargo, varios alumnos que realizaron el examen aseguraron ayer a este periódico que la confusión del resultado les hizo "perder mucho tiempo". "Me di cuenta nada más empezar, pero no podía creer que fuese un error del examen, así que lo repetí varias veces y acabé tachándolo. Es una faena", explicó uno de ellos, que no quiso identificarse.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 22 de junio de 2000