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Lombardi insiste en la obra de Vargas Llosa y lleva al cine 'Pantaleón y las visitadoras'

El filme peruano inauguró anoche en Madrid el ciclo 'El cine iberoamericano del próximo milenio'

El propio Mario Vargas Llosa llevó al cine en1972 su novela Pantaleón y las visitadoras. Fue su primera y última película. Casi 30 años después, Francisco Lombardi, el único cineasta peruano que ha logrado romper las fronteras de la mínima industria de su país, ha vuelto a adaptar una obra del escritor. Ya lo hizo, y con éxito, con La ciudad y los perros y ahora repite con la historia del capitan del Ejercito Pantaleón Pantoja, hombre íntegro y buen esposo que monta en plena selva un burdel para cumplir su misión: aplacar los deseos sexuales de sus tropas.

El cine iberoamericano se concentra esta semana en Madrid. Dos acontecimientos importantes para su dispersa industria coinciden en la ciudad. El cine iberoamericano del próximo milenio, una selección de películas de Argentina, Portugal, México, Venezuela, Perú y Brasil, que se inauguró anoche con la producción hispano-peruana Pantaleón y las visitadoras. Y el I Foro Iberoamericano de Coproducción, que se inaugura hoy por la mañana en el Círculo de Bellas Artes con la participación de productores, distribuidores y exhibidores. "Pantaleón nació como un proyecto de miniserie para la televisión. Fue al escribir el guión cuando vimos que tenía la materia para una película", explicó ayer Francisco Lombardi. "Conocía la versión del propio Vargas Llosa, de la que él está profundamente arrepentido. Él la llevó completamente al lado de la comedia, hizo una caricatura que resultó demasiado ligera, muy inferior a la novela".

Novela verbal

Para Lombardi, la literatura de Vargas Llosa no es especialmente cinematográfica, pero su lectura de la sociedad del Perú es "tan inteligente y representativa que siempre se puede llevar al cine". "Esta novela", añade el director, "además era especialmente anticinematográfica porque es una novela muy verbal, su gracia está en el uso del lenguaje. Lo difícil fue encontrar un equivalente visual a ese lenguaje". Así como Vargas Llosa quiso leer el guión de La ciudad y los perros, primer contacto entre Lombardi y el escritor peruano ("y me sugirió algunos cambios"), no lo exigió con esta segunda adaptación. Sólo pidió ver la película nada más terminada. Lo hizo junto al cineasta en el primer pase del filme, en Washington.

Lombardi explica que llegó a esta novela de Vargas Llosa por encargo, pero, según fue trabajando en el guión, creció el interés por los personajes, sobre todo por el de Pantaleón. "Le he querido dar un carácter más patético y, aunque en la novela él se deja llevar por la pérdida de moral del ambiente que le rodea, aquí le he mantenido íntegro hasta al final y redimido por el amor. Lo que más me interesaba era el personaje de Pantaleón", continúa el director de la película. "En la novela, Pantaleón acaba acostándose con todas las prostitutas; aquí no podía ser igual. Es más serio, su intención es más ejemplar".

Francisco Lombardi habló de su película horas antes de la proyección dentro de El cine iberoamericano del próximo milenio. El filme, cuyo presupuesto aproximado es de 340 millones de pesetas, se estrenará el día 30 de junio en los circuitos comerciales de España. "En Perú apenas se hacen cinco películas al año, el doble que antes", añade.

Acompañado de sus actores -Salvador del Solar, Angie Cepeda, Pilar Bardem y Tatiana Astengo-, el director explicó que encontrar al actor Salvador del Solar, que interpreta a al capitán Pantaleón, fue fundamental. "Todas mis ideas con respecto al personaje me venían por el miedo a representarlo", dice el actor. "Le tenía pánico por lo popular que era ya antes de ser llevado al cine, pero además, no me veía nada cercano a él, hasta que Lombardi me dijo que esa obsesión absurda con la que buscaba mi personaje era mi verdadero personaje".

Pilar Bardem da vida a doña Chuchupe, la madame del burdel que, situado en plena selva del Amazonas, organiza Pantaleón para las tropas. "Acepté el papel porque quería trabajar con Lombardi, pero bien saben mis hijos que la única selva que me gusta es el parque del Retiro. Odio a la laboriosa hormiga y a la abeja, pero me compré un broche de ultrasonidos y me libré de toda picadura. Sin mis compañeros de reparto no hubiera podido trabajar en la selva. Leí el libro siendo pequeña. El personaje de Pantaleón ha hecho que vuelva a retomar la figura de Vargas Llosa".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 20 de junio de 2000