La demanda de ayudas para cultivar lino baja un 90% en toda España

Definitivamente, el lino ya no interesa. Un año después de que se destapara la trama de los cazaprimas que cobraban 120.000 pesetas por sembrar una hectárea de una planta sin salida productiva, terratenientes de toda España han dejado de pedir ayudas a la Unión Europea, que el año pasado se gastó 15.000 millones en estas subvenciones. Las estadísticas, no publicadas todavía por el Ministerio de Agricultura, son concluyentes: en 1999 se solicitaron ayudas para cultivar 126.000 hectáreas; en esta cosecha sólo se han pedido fondos para 13.000 hectáreas, a pesar de que el monto de la subvención no disminuirá -de 120.000 a 44.000 pesetas- hasta el próximo ejercicio. En los últimos cinco años, las solicitudes se habían multiplicado por quince.Este periódico ha tenido acceso a las peticiones de ayudas en las comunidades autónomas que el año pasado representaban el 95% de la producción total: por orden de superficie cultivada, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Aragón y Extremadura. En todas ocurre lo mismo: un descenso brutal, como media un 90%, del interés por plantar lino. Las cifras concretas son: en Castilla y León, 9.000 hectáreas, un 83% menos que el año pasado -51.500-; en Castilla-La Mancha, 1.950 hectáreas, por 44.800 en 1999 (un 95% menos); en Aragón, 1.200 hectáreas, un 91% menos que el año pasado -13.221-; y en Extremadura, 900 hectáreas, por 9.500 en 1999 (un descenso del 91%).

¿Dónde está el lino?

El resultado es que este año se plantará, como mucho, el 10% de la superficie subvencionada el año pasado por la UE. Hace 15 días, cuando se conocieron las cifras de Castilla-La Mancha, su consejero de Agricultura, Alejandro Alonso, afirmó que el bajón demostraba que en el lino había un "desmadre intolerable". En esta región saltó el escándalo, hace un año, que llevó a la oposición a pedir la dimisión de la entonces ministra de Agricultura, Loyola de Palacio -hoy comisaria europea-, porque altos cargos de su departamento y sus familiares cobraban millones con el lino. Una comisión parlamentaria limpió de responsabilidad política, con los votos de PP y CiU, al departamento de De Palacio. Este periódico ha intentado, sin éxito, saber la opinión del Ministerio sobre los últimos datos.

¿Dónde está el lino cultivado el año pasado con 15.000 millones de dinero público? La rentabilidad usual de una hectárea de lino, ya transformada en fibra, es de 200 kilogramos. En total, 25.000 toneladas, prácticamente sin salida comercial. En verano del año pasado hubo incendios en varias plantas transformadoras. Otras, confirma un responsable autonómico de política agraria, expedían el recibo a que obliga la UE para cobrar el dinero aunque el lino jamás llegase a su establecimiento y se almacenara, se quemara o, "en el mejor de los casos", acabara como alfombra en suelos de establos.

Todos coinciden en que las ayudas de este año corresponden a los agricultores de verdad, que compiten en un mercado pequeño. En la tierra liberada se plantarán probablemente cereales, por los que se pagan 20.000 pesetas por hectárea, y que se consumen enteramente.

El caso del lino, no obstante, aún colea. Nicolás López de Coca, ex presidente del Fondo Español de Garantía Agraria, demanda 30 millones de indemnización a José Bono, presidente de Castilla-La Mancha, por imputarle en dos incendios supuestamente intencionados de plantas transformadoras.

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