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DEFICIENCIAS EN LA ATENCIÓN SANITARIA

Aznar anuncia el aumento de operaciones en 13 hospitales para reducir las listas de espera

Villalobos rehúsa dar detalles alegando que no tiene "nada que decir cuando habla el presidente"

José María Aznar anunció ayer en el Congreso que se van a "aumentar las sesiones quirúrgicas en jornada de mañana en cinco hospitales del Insalud y a implantar programas de cirugía de tarde en otros ocho" para reducir las listas de espera. La ministra de Sanidad, Celia Villalobos, se negó después ante los periodistas a explicar en qué hospitales se aplicará el plan o si está destinado sólo a pacientes cardiovasculares. "Cuando habla el presidente, yo no tengo nada que decir", alegó. Los socialistas acusaron al Gobierno de manipular las listas: "Prefieren ustedes falsear la realidad antes que cambiarla".

El presidente del Gobierno leyó sus propuestas ante el pleno del Congreso tras una pregunta de la diputada de IU Marisa Castro. La intensificación del trabajo quirúrgico en 13 hospitales permitirá, según Aznar, "garantizar el máximo rendimiento de los recursos en jornada también de mañana". El presidente añadió que se van a ampliar las camas posquirúrgicas y a "mejorar la dotación de equipos y recursos humanos en el número reducido de hospitales que lo necesitan".Aznar dijo también: "Queremos fomentar el desvío de pacientes en cirugía cardiaca a centros propios del sistema de forma que si tampoco en los otros centros pueden atenderles sean operados en centros concertados. Se va a hacer en todos los centros del Insalud en todas las patologías cardiacas. Pienso que estas medidas, con la colaboración de las comunidades autonómas, nos permitirán seguir avanzando en la resolución de este problema".

La ministra de Sanidad, Celia Villalobos, que hace nueve días despreció la posibilidad de difundir los datos de espera cardiaca porque "eso puede ser motivo de un titular de periódico, pero no resuelve el problema", se negó ayer rotundamente, por dos veces, a explicar a los periodistas las medidas anunciadas por Aznar. "Cuando habla el presidente yo no tengo nada que decir", alegó huyendo de los micrófonos, para repetir después: "No tengo que añadir una línea a lo expresado por el presidente". Tampoco en su departamento contestó nadie a las preguntas de este periódico sobre qué hospitales ampliarán su actividad, si lo anunciado es un plan de choque a corto plazo y si se trata de paliar sólo los problemas en cirugía cardiovascular.

Horas antes, Villalobos se había referido en Palma de Mallorca a la información publicada ayer por este diario, en la que se detallaban las medidas propuestas por el Insalud a las consejerías de sanidad para reducir las listas de espera de cirugía cardiaca. "Puede ser o puede no ser el dicumento", dijo Villalobos. "La señora ministra, desde luego, no se lo ha dado a EL PAÍS", informa Andreu Manresa.

Magnitud de las listas

El Insalud tiene actualmente 64 hospitales, por lo que las medidas anunciadas por Aznar sólo afectarían a una quinta parte de los centros. "No sabemos si las medidas son suficientes o no", dijo la portavoz sanitaria del PSOE, Matilde Valentín, "porque partimos de la base de que ni siquiera se sabe cuál es la magnitud real de las listas de espera".

Sobre esta cuestión, Aznar consumió gran parte de sus intervenciones ofreciendo los buenos resultados de la gestión de las listas de espera: "Entre julio de 1996 y marzo de 2000, las listas de espera se han reducido en un 20% y el número de pacientes en lista de espera de más de seis meses se ha reducido en un 96%. La demora media ha pasado de 210 días a 61 días, con una reducción del 70%. De enero a abril de 2000 se han realizado en los hospitales del Insalud un total de 2.692 operaciones de cirugía cardiaca, que es un 9,2% más que en el mismo periodo del año anterior".

El portavoz del PSOE, Luis Martínez Noval, contrarrestó la información desgranada por Aznar alegando que el Gobierno ha optado por "falsear la realidad antes que cambiarla". Leyó ante el pleno una de las cartas enviadas a los centros del Insalud advirtiendo de que había que adecuar el número de las entradas en lista de espera a la capacidad de "salidas programadas" de cada servicio. "¡Así cualquiera, señor Aznar!", clamó Martínez Noval. "Ése es su modelo de abordar el problema; resolverlo estadísticamente".

Aznar acusó el golpe y terminó su respuesta asegurando: "No creo que haya en este tema de las listas de espera ningún Gobierno del mundo que pueda ser tan insensato de jugar con las estadísticas cuando se está hablando de la salud de los ciudadanos. Eso no se le ocurre a nadie". Tal aseveración generó los aplausos y protestas de los diputados.

Como ya ha publicado este periódico, el parámetro de tiempo de demora que utilizó ayer Aznar, y que en el Insalud está en 61 días de media, lo instauró el equipo de José Manuel Romay (ayer ausente de la Cámara aunque es diputado) y significa que en una fecha determinada los pacientes que están en lista de espera llevan una media de 61 días esperando y siguen aguardando, lo que no puede compararse con el concepto de espera que se usaba antes, que era el tiempo total que tardan los enfermos en ser operados.

Martínez Noval pidió más dinero para la sanidad pública. "Hay que regular un plazo máximo por patología a nivel nacional y, vencido el plazo, desviar a los pacientes. Hay que ampliar los horarios de tarde. Y si para ello es preciso incrementar los recursos, hágalo sin cicatería. A fin de cuentas, qué destino hay mejor para los impuestos de los españoles que su propia salud".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de junio de 2000