El Supremo suizo condena a un funcionario de la ONU por explotar a su empleada

El Tribunal Federal de Suiza (equivalente a la corte suprema) ha confirmado la condena de la Cámara de Apelaciones de Ginebra a Issa Diallo, alto funcionario de la ONU acusado de explotar a su empleada doméstica.La etíope Negushe Birle Zewudinesh, una mujer analfabeta que viajó a Ginebra para trabajar como empleada doméstica en casa de Issa Diallo en 1996, ha conseguido el espaldarazo definitivo de la justicia suiza. Su jefe, entonces director de la División de Conferencias de la ONU, tendrá que pagarle cerca de 20.000 francos suizos (2.120.000 pesetas) en concepto de salarios impagados e indemnizaciones. Además, tendrá que facilitarle un certificado de trabajo a su favor.

Zewudinesh denunció a Diallo y relató a este periódico (ver EL PAÍS del 14 de febrero de 1999) cómo trabajó durante 16 meses en condiciones de "esclavitud", 16 horas diarias, sin descanso semanal, ni vacaciones, desnutrida y privada de su pasaporte. Con el apoyo del Sindicato Sin Fronteras, que se dedica en Suiza a defender los derechos de los empleados de los funcionarios internacionales, muchas veces inmigrantes traídos de los lugares de origen de sus jefes sin ninguna noción de las condiciones de trabajo que les esperan, Zewudinesh entabló una batalla legal contra Diallo. Después de la denuncia, Diallo fue nombrado representante de la ONU en Angola.

En un auto del pasado 17 de enero, el Tribunal Federal Suizo desestima el recurso interpuesto por Issa Diallo y confirma, por tanto, la condena de la Cámara de Apelaciones del Tribunal de la Jurisdicción de Derechos Laborales de Ginebra. Ésta, en auto del 21 de junio de 1999, había condenado "a Issa Diallo a pagar a Negushe Birle Zewudinesh la cantidad bruta de 17.036,90 .

El abogado de Zewudinesh, Raymond de Morawitz, denunció ayer en Ginebra que Issa Diallo se ha ido de Suiza sin pagar a su cliente y aseguró que, según la ONU, ya no trabaja para esta organización desde el 1 de octubre de 1999. "Este señor, que fue secretario adjunto de la ONU y delegado de la ONU en Angola, tiene una deuda de 20.000 francos suizos contra su empleada y ha desaparecido. Es escandaloso", declaró ayer De Morawitz a este periódico, que intentó sin éxito contactar con el abogado de Diallo en Ginebra.

Un portavoz de la ONU confirmó a EL PAÍS que Diallo cesó como representante especial del secretario general de la ONU en Angola en septiembre de 1999, y que ya no trabaja para la organización.

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* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 26 de mayo de 2000.

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