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III FESTIVAL DE CINE DE MÁLAGA Littín abre un certamen marcado por la colaboración de España y América Latina La película 'Tierra de Fuego', del director chileno, inaugura la edición con más presupuesto

Con un sol sin justicia alguna, más millones que nunca de presupuesto (260), una sección oficial que promete, interesantes ciclos y homenajes, una muestra de cine documental de lujo y una película de Miguel Littín, Tierra de Fuego, se abrió ayer la tercera edición del Festival de Cine Español de Málaga, que se extenderá hasta el 3 de junio. Antes de que María Barranco condujera la gala nocturna, fueron las palabras de Littín las que sonaron a envite: "El futuro del cine en español es crear una gran plataforma entre hispanos y latinos; sólo eso nos hará fuertes y nos permitirá vencer al cine anglosajón".

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Littín, tras el pase de prensa de su nueva película, que ayer se estrenó en toda España, unió a su convencimiento las voces de dos de los protagonistas del filme, Jorge Perugorría y Nancho Novo. "Ricky Martin es el emblema latino que le interesa a EE UU, nosotros estamos hablando de otra cosa", dijo Perugorría. Y Novo remató hasta sorprenderse de su discurso mesiánico: "Españoles y americanos guardamos historias que le dan sopas con onda a los yanquis; la imaginación, la libertad y la armonía nos pertenecen a nosotros, no a ellos".Lo que resulta indiscutible es que poco a poco el festival de cine de Málaga se tiñe de panhispanismo. Por un lado, las coproducciones se han convertido en la fórmula más solvente para lograr que directores y actores latinoamericanos puedan rodar y exhibir sus tantas veces enormes y poco vistas películas. En esta ocasión, además del filme fuera de concurso de Littín, concursan películas como Lista de espera, obra de Juan Carlos Tabío, alter ego del cubano Tomás Gutiérrez Alea, con Perugorría y Vladimir Cruz en el reparto, o Sexo por compasión, de la debutante Laura Mañá, rodada en México.

Pero es que, además, está la muestra de cine documental, que dirige impecablemente el realizador de La batalla de Chile, Patricio Guzmán, y se ha convertido en reserva espiritual de las cada vez más maltratadas izquierdas y de los que aspiran a ver en pantalla algo más que industria. Si exceptuamos los grandes trabajos de Rioyo y Linares sobre Buñuel, el demoledor documental de Dominique Abel sobre el cantaor Agujetas, el protagonizado por Els Joglars sobre Durruti o los trabajos españoles de Eva Ortiz, Ricardo Iscar o Rafael Robledo, el resto se encuentra casi totalmente enclavado en el mundo político y creativo americano. Víctor Jara, el Che, Compay Segundo, Rubén González, Borges o García Márquez planean en varios de estos documentales.

Sección oficial

La sección oficial también se presenta este año a priori como una de las más prometedoras. Además de las citadas, se estrenarán Adiós con el corazón (hoy), fin de la trilogía de los suspiros de España de García Sánchez; Krampack, de Cesc Gay, con reciente premio en Cannes como aval; Código natural, de Vicente Pérez Herrero; El viaje de Arián, de Eduard Bosch, con tres estimulantes actrices que son Laia Marull, Ingrid Rubio y Silvia Munt, y por fin, la esperada última obra de José Luis Borau, Leo. La cosa se completa con la última de Joan Potau, San Bernardo, también fuera de concurso.

Los ciclos especiales también traen muy buena pinta. El productor Elías Querejeta, el actor Paco Rabal, el músico y goya Alberto Iglesias (al que será entregado el premio del festival, el Ricardo Franco), los nuevos realizadores españoles que comienzan a hacer cine en Nueva York o Luis Buñuel, esta vez a través de la huella que ha dejado en el cine contemporáneo, serán objeto de homenajes y ciclos retrospectivos.

Y, cómo no, el cine gay y lésbico realizado en España será motivo de un ciclo específico, donde se verán desde Ocaña, retrato intermitente, hasta La ley del deseo, Cambio de sexo, Costa brava, Diferente o A un dios desconocido. Y luego están los cortos, que los habrá a concurso, fuera de él y de realizadores malagueños. El interés creciente por este cine breve entre el público joven confirma que ha pasado de considerarse una suerte de reválida hacia el largo para reivindicarse como género en sí mismo.

Y si para los participantes los premios económicos ya resultan jugosos (31 millones de pesetas a repartir) en una edición ahora patrocinada por Vía Digital y Antena 3, para el público y los medios de comunicación la presencia de caras famosas tampoco es moco de pavo. Ayer ya aparecieron María Barranco, Juan Luis Galiardo, Aurora Bautista, María de Medeiros, María Luisa San José, Mabel Lozano, Agustí Villaronga, Natalie Seseña, Juanma Bajo Ulloa, Enrique Gabriel, Ruth Gabriel, García Sánchez o Laura Ramos, entre otros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de mayo de 2000