Barcelona será la sede de la central de logística de Telefónica y Terra

Juan Villalonga, presidente del Grupo Telefónica, va a proponer a la junta de accionistas de Terra el traslado de su sede de Madrid a Barcelona tras la fusión con el portal de Internet estadounidense Lycos. De ese modo, Villalonga pretende ganarse el apoyo del presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, frente a las críticas vertidas desde el Gobierno central y la vigilancia a la que han sometido su gestión los bancos del núcleo estable (La Caixa y BBVA).

El traslado de la sede social de Terra-Lycos a Barcelona apareció ayer como una comunicación de hecho relevante en la página web de la Comisión Nacional del Valores, pero había sido adelantado por el diario La Vanguardia. El anuncio figura como sexto punto del orden del día de la junta de accionistas de Terra, a celebrar el próximo 8 de junio. En la asamblea debe aprobarse también la fusión de Terra con el portal estadounidense Lycos mediante un canje de acciones valorado en 2,29 billones de pesetas. La nota a la CNMV precisa que la nueva sede de Terra-Lycos estará en la calle Nicaragua, número 54 de Barcelona, antigua sede del portal de Internet Olé. Con este traslado de sede, el presidente de Telefónica, Juan Villalonga, hace un guiño a la Generalitat de Cataluña, firme defensora de atraer a Barcelona las sedes sociales de empresas de sectores punteros tecnológicamente. Villalonga también pretende instalar en Barcelona la sede de Zeleris, una empresa de nueva creación que dará soporte logístico a sus actividades de comercio electrónico.

El antecedente de Terra fue precisamente la firma Olé, nacida en el seno de la Generalitat hace cuatro años. Olé pasó luego a ser propiedad de algunos empresarios catalanes encabezados por Pep Vallès. El Gobierno catalán sufrió hace tres años el ataque de Esquerra Republicana de Catalunya en el Parlamento catalán lamentando que apoyara a una empresa con un nombre que los republicanos catalanes consideraban poco propio por su "resonancia torera". La Generalitat terminó desvinculándose de Olé, aunque no se había sacado la espina que le supuso que fuera finalmente comprada y absorbida por Terra y su sede trasladada a Madrid.

Por otra parte, la cotización de Telefónica en Madrid subió ayer un 4,47% e hizo que el índice general lo hiciera un 1,92%. De esta forma, la cotización de la empresa deja atrás el soporte de los 20 euros y consigue que su valor bursátil suba casi medio billón de pesetas, hasta los 11,42 billones de pesetas. En la jornada anterior la capitalización de la operadora española había caído por debajo de 11 billones de pesetas por primera vez en este ejercicio. Telefónica alcanzó un valor máximo de 17 billones de pesetas el pasado febrero. Terra cayó un 0,98% y cotiza a 50,40 euros.

Además, la Comisión de Valores de Brasil aprobó ayer las ofertas públicas de adquisición de Telefónica por el 100% de sus participadas Telesp y Telesudeste Celular.

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