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Los compañeros golpistas de Chávez amenazan con retirarle el apoyo si no encarcela a varios altos cargos

El entorno del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, anda revuelto. Tres ex compañeros de armas, ex golpistas como él e íntimos colaboradores suyos, le han demandado públicamente el encarcelamiento de alguno de los miembros de su Administración sobre los que pese la sospecha de la corrupción. El plazo dado para satisfacer esas peticiones es de 20 días, y la amenaza, retirarle el apoyo ante los comicios de mayo.Existen 46 expedientes de corrupción, fruto de las investigaciones encargadas por el propio Chávez durante su primer año de Gobierno, con el fin de vigilar la conducta de sus altos cargos.

Los tres oficiales retirados del Ejército son el gobernador del Estado Zulia, Francisco Arias Cárdenas; el ex director de la DISIP (policía política), Jesús Urdaneta, y el ex coordinador del Movimiento V República (MVR), Joel Acosta Chirinos. Los tres son (o eran) amigos de Chávez desde hace 20 años y los dos últimos fueron destituidos de sus cargos, según han aireado, por denunciar la corrupción. Los tres ex militares encabezaron, junto al actual presidente, la intentona golpista del 4 de febrero de 1992.

Los 46 expedientes, que investigó Urdaneta y entregó a la Fiscalía General hace una semana, involucran al segundo en la jerarquía del Estado, Luis Miquelena, presidente del congresillo; al canciller José Vicente Rangel, y al ex ministro del Interior Ignacio Arcaya, además de una larga lista de funcionarios aún no publicada. Las denuncias, con evidencias irrefutables, según el ex director de la policía política, van desde el tráfico de influencias hasta la venta de armas a la guerrilla colombiana.

Ante estas denuncias, Chávez se defiende hablando de una "emboscada" de los ex comandantes, a quienes despidió. Al presidente no le ha gustado que estas denuncias salieran a luz, pues, a su juicio, debieron "lavarse los trapos sucios en casa". Urdaneta denuncia una persecución del régimen. "Ahora los que investigamos estamos perseguidos y los corruptos están en las calles y riendo".

Los ex comandantes se postulan para las gobernaciones de Zulia, Falcón y Aragua, cuya línea política la condicionan a la rectificación de Chávez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de febrero de 2000