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ETOLOGÍA Cetáceos

Los cachalotes utilizan un mecanismo ancestral de ritmos para comunicarse

En la difícil tarea de entender el mecanismo de comunicación entre los cetáceos, el especialista Michel André, profesor de la Unidad de Investigación para la Conservación de Mamíferos Marinos, de la Universidad de Las Palmas, ha dado un paso importante. Después de varios años de investigación, ha descubierto que el ritmo de las señales acústicas producidas por los cachalotes es la clave para la identificación de cada uno de estos mamíferos marinos, lo que ha dado en llamar Rime (rhythmic identity measurement). El trabajo ha obtenido el premio Felix Wankel.

Los trabajos de André sobre los cetáceos han merecido que su equipo recibiera ayer de manos de Jane Goodall (la etóloga de los chimpancés) el premio Felix Wankel, de la Universidad de Múnich, uno de los galardones europeos más importantes sobre investigación para la protección de los animales. En las estrategias de alimentación y el mantenimiento de la estructura social de un grupo de cachalotes es indispensable el intercambio continuo de informaciones. A distancia, el único soporte posible son las señales acústicas que emiten sin cesar, "asimiladas hasta ahora", según André, "únicamente a procesos de ecolocalización o biosonar: los clics usuales".El biólogo explica que, teniendo en cuenta lo que se sabe sobre la comunicación y las circunstancias en que se produce, "resulta evidente que la información transmitida en el seno de un grupo social es independiente de la señal acústica en sí. En otras palabras, que los clics usuales, tomados individualmente, no pueden garantizar la transmisión de una misma información a todos los miembros del grupo, y por lo tanto, no son suficientes para mantener la cohesión del grupo".

Intervalo

André considera que tratándose de pulsos acústicos, producidos y transmitidos en el medio marino, el único parámetro que no se modificará y estará poco afectado con el tiempo y la distancia es el intervalo entre dos clics consecutivos. "A partir de esta constatación se puede especular que la información que se trasmite está contenida en la sucesión de los clics: no es dependiente de la señal y sí del ritmo de emisión de las señales. El clic, en este caso, combina las funciones de ecolocalización a media distancia y de soporte acústico para la transmisión secuenciada de información".

El ritmo de sucesión de los clics constituye la firma acústica de cada individuo, que reconocen todos los miembros del grupo. Y no la forma de onda de los clics, como aseguraban hasta ahora otros investigadores, que sugirieron que los cachalotes las utilizaban para distinguir sus propios ecos de los de otros. Esta dimensión periódica, rítmica, existe de manera inequívoca en las secuencias analizadas en el estudio, aunque los datos disponibles -según André- no sean suficientes para determinar la geometría fractal definitiva de cada serie.

Este especialista asegura que el Rime demostrado en la vocalización de cachalotes se podría extender al resto de los cetáceos odontocetos sociales, como son la mayoría de los delfínidos. Los siguientes pasos en la investigación -apunta André- deben demostrar que la Rime es una herramienta de identificación inequívoca para estos mamíferos marinos.

Se abre así la posibilidad de volver a analizar las grabaciones efectuadas en distintas regiones del mundo en los últimos 30 años, con un nuevo enfoque, y buscar la relación acústica que podría existir con los movimientos a gran escala de los cachalotes.

La idea de producción de ritmos identificativos no es tan extraña en la naturaleza. Las ranas machos de la especie Eleutherodactylus coqui sincronizan sus cantos para evitar que coincidan con los de sus vecinos. Las ballenas yubarta (Megaptera novaeangliae) repiten frases musicales y modifican su contenido cuando intercambian señales acústicas con otros. Por qué no pensar que el ritmo es un concepto universal de comunicación, afirma André. En sus investigaciones sobre los cetáceos de Canarias ha grabado con hidrófonos (micrófonos submarinos) cientos de horas las comunicaciones de los cachalotes. La primera impresión cuando uno escucha las vocalizaciones de estos animales (series de clics) es estar en presencia de una cacofonía.

Música africana

Su gran sorpresa ha sido descubrir la similitud de la música africana con el conjunto de señales acústicas de los cachalotes. Para comprobar esta semejanza, André entró en contacto con un músico percusionista senegalés, Arona N"Dyaye Rose. En África negra, la comunicación y la transmisión del saber y de la historia ancestral de un pueblo están muy vinculados a señales acústicas a través de tambores. N"Dyaye escuchó las grabaciones de los cachalotes y comprobó que la estructura rítmica marcada y la jerarquía era igual que la de su cultura musical.

Destaca la presencia de un individuo dominante que imprime el ritmo base, al cual se acopla el resto de las emisiones acústicas. Las secuencias empiezan durante unos segundos, por el ritmo de uno o dos cachalotes, al cual se agregan los del resto de los cachalotes vocalizando. En el otro caso, el maestro tambor controla la buena marcha del conjunto rítmico. Para el tambor dominante, unos pocos golpes, colocados en un momento determinado, son suficientes para orientar o cambiar el sentido rítmico del conjunto. Asimismo, existe una cohesión en las emisiones conjuntas y simultáneas de los cachalotes que parece conferir al grupo su propia identidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de diciembre de 1999