El candidato pinochetista dice que el ex dictador es cosa del pasado

El candidato presidencial de la derecha pinochetista, Joaquín Lavín, afirmó ayer que el exdictador Augusto Pinochet y el régimen militar que encabezó en Chile entre 1973 y 1990 "es parte del pasado". Asimismo, reconoció que los familiares de detenidos desaparecidos tienen un derecho, que no prescribe, a saber lo que pasó con sus parientes durante la dictadura. "Los familiares de los detenidos desaparecidos tienen derecho a saber dónde están los cuerpos o, al menos, en qué circunstancias murieron. Ése es un derecho para siempre", enfatizó en entrevista publicada por el diario El Mercurio.Lavín rechazó una eventual ley de punto final al señalar que el tema de los derechos humanos en Chile "nunca puede tener un término formal". Asimismo, se mostró partidario de la mesa de diálogo que formó el Gobierno entre uniformados y representantes de las víctimas de la represión militar para buscar una solución al conflicto. Lavín admitió que las violaciones de los derechos humanos son "una herida abierta" y expresó su comprensión con la posición de los familiares, que no ceden en el olvido ni en el castigo para los responsables.

El candidato pinochetista se negó a creer que los uniformados tengan un pacto de silencio sobre lo ocurrido en materia de derechos humanos después del golpe de Estado de 1973, aunque respaldó la labor del juez especial Juan Guzmán, quien investiga más de 50 querellas contra Pinochet en Chile.

Lavín negó querer distanciarse de la figura y obra de Pinochet, pero señaló que tampoco hace esfuerzos por acercarse, ya que, a su juicio, al igual que el Gobierno del socialista Salvador Allende, "el Gobierno militar es parte del pasado". "Yo centro mi campaña en el futuro. Ni Lagos representa a la Unidad Popular -que respaldó a Allende- ni yo al Gobierno militar. Para los chilenos eso terminó, estamos en otra cosa", enfatizó.

Detención política

El candidato de la alianza de derecha consideró la detención de Pinochet en Londres como un caso "netamente político", pero señaló que si regresa a Chile, los tribunales deberán decidir sobre su eventual enjuiciamiento, ya que el senador vitalicio "es como cualquier chileno".

Por su parte, el candidato oficialista, el socialdemócrata Ricardo Lagos, manifestó su esperanza de que el presidente Eduardo Frei "cumpla su objetivo y Pinochet esté de regreso antes de que finalice su mandato". En ese sentido, manifestó su preocupación por la intranquilidad que esta situación ha provocado en el Ejército e indicó que "no es bueno que haya malestar en ninguna institución del país, y menos en instituciones armadas".

Lagos señaló que si Pinochet sigue detenido en Londres el próximo año, su Gobierno, de ganar las elecciones del próximo domingo, seguirá la misma línea de la Administración de Frei, "defender principios y no personas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0005, 05 de diciembre de 1999.

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