Un fabricante de siliconas pagará medio billón en indemnizaciones
La empresa estadounidense Dow Corning deberá pagar 3.200 millones de dólares (más de medio billón de pesetas) por presuntas lesiones físicas causadas por sus implantes de silicona, pese a que se determinó científicamente que éstos son inofensivos. La autorización fue emitida ayer por el juez de quiebras del Estado de Michigan, Arthur Spector, quien confirmó que se había autorizado una declaración de bancarrota de la empresa.La compañía, que fue el mayor fabricante de implantes de silicona en el mundo, pidió la protección de sus acreedores en mayo de 1995 después de recibir alrededor de 19.000 demandas de mujeres que afirmaron haber sufrido problemas de salud, entre ellos trastornos del tejido conjuntivo, debido a los implantes.
En junio de este año, el Instituto de Medicina señaló que el estudio de toda la información disponible indicaba que las mujeres con implantes no corrían peligro. Ese informe culminó una serie de estudios, los cuales descartaban los riesgos. Pero los estudios se difundieron después de que la empresa hubiera acordado, tras arduas negociaciones con un comité que representaba a 176.000 demandantes, pagarles compensaciones que sumaron 3.200 millones de dólares.


























































