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Un magistrado riguroso

Vicente Ríos Segarra, el titular del Juzgado de Instrucción número 15 de Valencia, tiene o tendría motivos más que sobrados para apoyar las reivindicaciones salariales de sus compañeros de carrera: desde el pasado diciembre, en menos de un año, le ha correspondido en suerte la investigación de tres de los casos de más enjundia que actualmente se instruyen en Valencia. Primero, el linchamiento de Natzaret, la muerte de un camionero que fue apaleado por una o varias personas. Hace pocas semanas, el posible fraude en las subvenciones que la inspección de Hacienda imputa cautelarmente a la Federación Valenciana de Empresas de la Construcción (Fevec). Ahora, las posibles irregularidades imputadas a Tabares.La denuncia, en la que los actuales responsables del Ivex imputan a Tabares una conducta negligente que ha provocado un quebranto económico considerable, fue interpuesta ante el Juzgado de Instrucción número 1 de Valencia, en funciones de guardia, que a su vez, mediante el sistema de reparto automático y aleatorio gestionado por el decanato, desvió la querella hasta el Juzgado de Instrucción número 15.

Ríos empezó a estudiar el contenido de la misma ayer mismo, poco después de que llegara a su despacho y en línea con su proceder habitual: los abogados y magistrados consultados coinciden en destacar su profesionalidad. Es de los pocos jueces que, a pesar de la carga de trabajo que padecen, intenta cumplir los plazos, fundamenta de manera prolija sus resoluciones y, a decir de muchos, su preparación y veteranía (lleva casi una decada en ese juzgado) le convierten en un gran jurista.

Según fuentes judiciales, Ríos aceptará a trámite la querella y pedirá a sus impulsores que la ratifiquen antes de llamar a declarar, en calidad de imputado, a Tabares. El magistrado no quiso ayer hacer declaración alguna.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de noviembre de 1999