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Reportaje:

Contrato con la comunidad judía

Recondo produce cada año 15 millones de kilos de productos de panadería industrial. Grandes grupos de distribución como Eroski, Pryca, Continente, Alcampo y El Corte Inglés, y una larga lista de panaderías y comercios de alimentación son clientes de la compañía, que tiene cubierta toda España con una amplia red de distribución con ocho delegaciones.En el exterior, los productos de panadería industrial de la firma han llegado hasta América, Francia, Italia y algunos países árabes. La empresa familiar exporta el 12% de su producción y su objetivo es aumentar un 5% cada año las ventas en los mercados exteriores. Para cumplir con este objetivo, cuenta ya con un importante contrato.

Recientemente, un rabino, representante de la comunidad judía mundial, contactó con la empresa irunesa para ofrecerle la posibilidad de ser proveedora de biscotes especialmente fabricados para personas de esta religión. Tras la aprobación de Recondo, los representantes judíos han auditado la empresa y han impuesto sus propias normas de fabricación y sus materias primas para que los productos que salgan de Recondo cumplan las estrictas normas alimentarias que exige el judaísmo, entre las que se encuentran, por ejemplo, la prohibición de mezclar leche con carne.

Objetivo a medio plazo

La religión judía exige que todos los alimentos sean kosher, es decir, que su elaboración se ajuste a las normas del Talmud, su libro sagrado.

El objetivo que se ha marcado Recondo a medio plazo es proveer de biscotes a la comunidad hebrea mundial, pero el contrato acaba de comenzar y, de momento, de la fábrica irunesa han salido sólo partidas de rebanadas de pan con destino a Francia, Italia e Israel. "Cuando se produce para ellos, viene un representante de la comunidad judía desde París para comprobar el proceso de producción y que se utilizan las grasas especiales y las materias primas que ellos exigen", comenta Ignacio Recondo.

"El biscote es un producto novedoso para los judíos. Habrá que ver cómo se van vendiendo estos primeros pedidos y en función de esto, se irá aumentando la producción para ellos", añade el gerente de la empresa. En la elección de Recondo por parte de la comunidad hebrea ha sido determinante el hecho de que en la producción de pan todas las materias primas están ensiladas y no son manipuladas por los operarios, aseguran en la empresa irunesa.

El traslado de las materias primas en silos forma parte de la modernización del proceso de producción de este centenario negocio; un proceso que se ha incrementado desde hace cinco años con la nueva planta de la empresa en el paraje de Oxinbiribil. En la nueva fábrica, destaca también una enorme línea de producción que ordena perfectamente líneas de 44 biscotes que luego pasan directamente al envasado automático.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 19 de octubre de 1999