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Ni desidia ni abandono

El niño de Almería está matriculado en un colegio de Estados Unidos que ofrece la posibilidad de enseñar a distancia, en este caso, vía Internet. Lola, su madre, maneja el ordenador para comunicarse con la maestra que les ha asignado el centro.El caso de este menor ha sido desestimado por el fiscal al entender que no existía abandono familiar como planteaba la Consejería de Educación de Andalucía. Unos padres de Burgos explican en la publicación Crecer sin Escuela la situación legal: "En la ley están contemplados los casos de desidia y abandono familiar, pero no nuestro caso, en el que los niños están recibiendo una educación individualizada imposible de lograr en un aula tradicional. En 1992 recibimos la visita de dos inspectores del Ministerio de Educación. Elaboraron un informe favorable a nosotros. Pero, en mayo de 1997, el ministerio nos denunció por abandono familiar. A primeros de junio fuimos citados para declarar ante el juez de primera instancia de Briviesca (Burgos). Después de comunicarle todo lo que pensábamos, nos dijo que no procedía denunciar por abandono familiar a unos padres como nosotros. Nos sugirió que mantuviésemos una última entrevista con el ministerio y él dejaba claro en su declaración escrita que nos dejaran seguir adelante con nuestro proyecto hasta que las niñas cumpliesen 16 años. Consideraba importante que a esta edad se examinaran para obtener el graduado escolar, por si más adelante querían cursar algún estudio oficial".

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Según estos padres, la única propuesta del ministerio fue "la escolarización gradual apoyada por un equipo de psicopedagogos que se iban a encargar de que el paso fuese lo menos traumático posible. Nuestra respuesta fue que no estábamos interesados".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 20 de septiembre de 1999