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BARÓMETRO DE OTOÑO

La mayoría quiere una subida de pensiones igual en toda España

La actualidad nacional ha estado marcada en el último mes por el debate sobre las subidas de pensiones y la garantía del sistema de la Seguridad Social para asegurarlas en el futuro. Desde el Gobierno del PP y desde el PSOE se han cruzado cifras y descalificaciones mutuas hasta que el pasado jueves, día 16, el Ejecutivo y los sindicatos firmaron un acuerdo sobre el alza de las pensiones mínimas.El sondeo se realizó inmediatamente antes de la firma del pacto entre el Gobierno y los sindicatos. Y en el mismo, una clara mayoría de la opinión pública se opone a que los gobiernos de las comunidades autónomas tengan la capacidad de aprobar complementos para las pensiones mínimas. Creen que las pensiones deben ser iguales para todas las comunidades autónomas de España.

En este sentido, cabe destacar las opiniones de los encuestados en Cataluña y Andalucía, que son las comunidades autónomas en las que sus gobiernos han promovido subidas complementarias de manera unilateral. Entre los andaluces, la mayoría de los consultados se muestra en contra de que los gobiernos autónomos puedan introducir complementos a las pensiones, mientras que entre los catalanes la opinión está dividida casi al 50% entre los que están a favor y en contra de la capacidad de las comunidades autónomas de completar las pensiones.

De forma abrumadora, sin embargo, se muestran los ciudadanos a favor de que las pensiones más bajas deben subir por encima del IPC, aunque las más altas suban menos (82% a favor, frente a un escaso 7% que se manifiesta en contra).

Por otro lado, uno de cada dos entrevistados considera una injusticia que las pensiones de los que no han cotizado a la Seguridad Social mientras trabajaban suban más que las de aquéllos que más han cotizado. Tenemos, por tanto, que la actitud de solidaridad hacia los más desfavorecidos es compatible con la vinculación de la cuantía de las pensiones al esfuerzo contributivo.

Respecto al sistema de pensiones, una proporción similar a la anterior de los ciudadanos (dos a uno) cree que en un futuro tendrá que ser mixto (público y privado). Los andaluces se muestran más tibios en la aceptación de ese futuro de coexistencia de los dos sistemas.

Este apoyo al sistema mixto de pensiones se presenta emparentado con la impresión de que el sistema actual no garantiza las pensiones futuras. En este sentido, se duda de que el aumento del empleo actual pueda garantizar el sistema público de pensiones.

En cualquier caso, algo más de cuatro de cada cinco entrevistados mantienen que todos los partidos políticos están utilizando el tema de las pensiones como un arma electoral y corroboran que ninguno propone soluciones reales sobre su futuro.

Tono político y económico

En otro apartado del sondeo se pasa revista al tono vital de la sociedad española, que como resumen continúa siendo más bien optimista. Las percepciones acerca de la situación económica y política son prácticamente idénticas a las que se vienen registrando a lo largo del último año, con variaciones mínimas.

El porcentaje de los que creen ahora que el momento político es bueno o muy bueno alcanza el 38%, una cifra que casi duplica a los que opinan que ese panorama se podría calificar como de malo o muy malo (22%). La proporción de ciudadanos satisfechos con la situación política se coloca como la más positiva del decenio.

En este contexto, la valoración del Gobierno y, especialmente, la de su presidente mejoran respecto al último antecedente, el Barómetro realizado antes del verano, como mejora también la valoración del principal oponente de este último, Joaquín Almunia.

El clima general de opinión de la ciudadanía española mantiene en esta edición de septiembre del Barómetro un tono marcadamente optimista, no muy distinto del que registraba en junio pasado, y también en los distintos sondeos efectuados desde octubre de 1998.

Las percepciones acerca de la situación económica y política siguen afianzándose en positivo. De esta forma, un 43% de los entrevistados calificaría la situación de la economía española de buena a muy buena. Los que la catalogan como mala o muy mala son bastantes menos de la mitad, exactamente el 18%.

Este optimismo, sin embargo, no traspasa los umbrales del ámbito más cercano a los encuestados puesto que, como viene siendo habitual desde abril, la mayoría de los españoles preguntados no han apreciado grandes cambios o mejoras en la situación de sus economías personales.

Pese a la relativa inminencia de las elecciones generales, y a un mes vista de una convocatoria que puede calificarse de determinante (las autonómicas catalanas), el estado de ánimo de los españoles se presenta tranquilo, y no parece haber sufrido el efecto de las polémicas que han marcado la vida política en estas últimas semanas: pensiones o acercamiento de presos de ETA.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 20 de septiembre de 1999