Ruidos y pastillas
Con España, y especialmente Madrid, a la cabeza en el mundo respecto a contaminación acústica, nadie, señor Romay, debe y puede sorprenderse del aumento en la factura de los medicamentos de la Seguridad Social. ¿Qué pueden hacer los sufridos ciudadanos sino tomar pastillas para dormir y tranquilizantes para combatir los decibelios de los aviones de Barajas y Torrejón, el tráfico, los bares de copas, las fiestas del pueblo y los ladridos de los 200.000 perros?Prepárese usted, señor Romay, para un aumento, cada vez mayor, en los gastos de psicofármacos. Disminuyendo los márgenes de la industria farmacéutica no dará resultado.
Hable usted, señor Romay, con el señor Arias, con el señor Guerra y con Álvarez del Manzano. En sus manos está el recorte en el gasto farmacéutico.-


























































