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La orca de "Liberad a Willy" no sabe vivir en libertad

La vuelta a la vida salvaje de la orca Keiko, la estrella de la película Liberad a Willy, que hace un año fue repatriada a las aguas de Islandia de donde procedía, ha resultado un fracaso, según afirmó ayer en Reykjavik Hallur Hallson, portavoz de la fundación a cargo de la operación.La orca, que vive en una gran jaula sumergida en el mar, es incapaz de capturar a los peces que entran y salen entre los barrotes. Para subsistir, Keiko necesita consumir unos 100 kilos de pescado al día. Además, la orca no ha buscado en ningún momento el contacto con otras de su especie que se acercaban a su jaula, lo cual es un problema grave, dado que esos animales solamente pueden vivir en grupos.

El sábado pasado, la jaula resultó destrozada por una tempestad, y el animal ni siquiera intentó escapar.Los organizadores de la operación han pedido permiso para cerrar la caja donde se encujentra Keiko con una red, en un intento de estimularla a dar cortos paseos en compañía de sus cuidadores.

Keiko, que ahora tiene 22 años, fue capturada en 1979 en aguas de Islanda. En 1982 fue trasladada provisionalmente a Canadá, y luego a un parque acuático en la ciudad de México, donde se rodó la película.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de septiembre de 1999