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Los puentes "humanizan el paisaje"

El ingeniero Fernández Troyano publica una visión histórica de "la tierra sobre el agua"

"El puente es tierra sobre el agua, camino sobre el río". A partir de esta frase y en 800 páginas el ingeniero de Caminos Leonardo Fernández Troyano (Madrid, 1938) acaba de publicar una visión histórica universal de los puentes, la evolución de los distintos tipos, la tecnología y la estética. "El puente fija bien la humanización del paisaje", declaró ayer el autor. Fernández Troyano cree que se está recuperando la dimensión cultural de los puentes, su valor en las ciudades y su efecto sobre el medio ambiente. También alerta sobre el actual predomino del diseñador.

Leonardo Fernández Troyano presentará este mes su libro Tierra sobre el agua en el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, de Madrid, que acaba de publicar este trabajo realizado a lo largo de los últimos 12 años. Tras licenciarse en 1963 en la Escuela de Caminos de Madrid -donde ha sido profesor de Puentes y Puentes atirantados entre 1968 y 1980-, trabaja con su padre, Carlos Fernández Casado, cuyo nombre se mantiene en su estudio actual. Entre sus proyectos figuran el puente Sancho el Mayor sobre el Ebro, puentes colgantes ligeros sobre el Segre, el puente sobre el río Papaloapan en México y sobre el Lérez en Pontevedra.

Los grandes nombres

En la misma colección donde aparece su trabajo sobre la historia de los puentes, Fernández Troyano publicó Los pasos históricos de la sierra del Guadarrama, con una segunda edición ampliada en 1994. En este caso documenta y recorre los caminos históricos (Fuenfría, Tablada, Paular, Morcuera, Navafría) de la sierra madrileña.Una primera intención de historiar los puentes de piedra en España -su padre convirtió en clásicos sus trabajos sobre ingeniería hidráulica romana- se convirtió en una visión personal y universal de los puentes. Viajes, bibliotecas, revistas, contactos con profesionales, búsqueda de documentos gráficos, han dado como resultado la publicación en España de la primera historia universal de los puentes. El autor está interesado ahora en profundizar en los grandes nombres de la ingeniería que proyectaron estos caminos sobre lo ríos, como Telford, Perronet, Maillart, Freyssinet o Roebling.

El volumen, lleno de ilustraciones, se divide en nueve capítulos que llevan a explicar las etapas históricas de los puentes, sus materiales, sus estructuras resistentes y procedimientos de construcción, los puentes arco, viga y pórtico, los sustentados por cables, colgantes y atirantados y los singulares. "El puente está mucho más cerca de la gente de lo que parece", declaró ayer Fernández Troyano. "Ha habido polémicas apasionadas, como cuando se intentó tirar el viaducto de Madrid o el puente de Triana de Sevilla. El puente suele estar fuera de la cultura, excepto en su valor de antigüedad en las obras de piedra, pero otras creaciones urbanas, como el Golden Gate de San Francisco, han identificado una ciudad y se han convertido en un símbolo".

Desde el primer puente metálico, de 1779, las estructuras de acero y hormigón han evolucionado a lo largo de los dos últimos siglos, siendo un proceso más lento con la utilización de la piedra y la madera. El récord de la luz (separación entre pilares) ha sido un desafío para los ingenieros. "La escala es fundamental, como desafío tecnológico y valor estético. Al aumentar las luces se dominan mejor las estructuras resistentes y se avanza, aunque hay un límite en la propia resistencia de los materiales". Las grandes obras se realizan ahora en Japón, para responder a los problemas de comunicación, con puentes que llegan a los 2.000 metros de luz. Para cruzar el estrecho de Mesina, en Italia, se piensa en los tres kilómetros.

Técnica y estética

El ingeniero señala que la polémica entre la técnica y la estética ha llegado hasta el siglo XVIII. Si Miguel Ángel pedía que se construyera un puente como una catedral, se han olvidado con frecuencia los valores expresivos de los puentes. "Hoy se vuelve a considerar como una unidad, un conjunto, donde el ingeniero tiene que dominar el cálculo para que éste no nos domine, como decía mi padre".Llama la atención sobre la entrada en el proceso actual de la figura del diseñador, que a veces aporta "un efectismo total". La entrada de arquitectos (Calatrava, Foster) es habitual en la historia, pero "en el objeto de diseño" se olvidan los demás problemas de los puentes. "Calatrava es un ejemplo del descubrimiento del puente por los arquitectos. Lo mismo hace un puente de 20 metros que de 200, y los problemas de escala es fundamental. Es un gran diseñador y sus obras tienen un enorme expresionismo, quizá demasiado efectista".

Recuerda que Malraux decía que era mejor crear espacios que conservarlos. Fernández Troyano cree que el entorno y el respeto al medio ambiente es la mayor preocupación en las obras públicas. "El hombre busca la humanización del paisaje". También opina que los puentes forman parte de un patrimonio universal . En España dice que han desaparecido los puentes colgantes construidos en el siglo XIX. "El propio ingeniero tiene una falta de conocimientos de su propia historia". En un recorrido por la misma aparecen los puentes de Alcántara, de Almaraz sobre el Tajo, Puente de la Reina, el del Esla y Barrios de Luna, y los viaductos de Redondela, Tuy y Pino.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de septiembre de 1999