Consejo de Estado a la española
La nueva Constitución de Venezuela incorporará el modelo español del Consejo de Estado, una de cuyas misiones es advertir al presidente contra los eventuales desafueros que vayan a cometer él mismo o sus ministros durante el desempeño de la gestión. El Consejo de Estado, integrado por delegados de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, no existe en la Carta Magna venezolana de 1961, que será sustituida por un texto preparado por la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) y grupos de expertos. No tendrá la facultad de anular las decisiones tomadas por el presidente, pero sí de orientarlas antes de su ejecución para evitar que vulneren la Constitución."Claramente se puede decir que es el modelo español del Consejo de Estado. No es el modelo francés, ni el colombiano. No me voy a ruborizar si se dice que se está copiando. Sí se está copiando", admite el jurista Hermann Escarrá, presidente de la Comisión Constitucional, que viajó a España en dos ocasiones para estudiar las características del organismo. La propuesta efectuada por Escarrá -alineado en el bando moderado de la coalición oficial Polo Patriótico- de incluir en el proyecto constitucional el Consejo de Estado, inexistente ahora, fue aceptada.
"Es importante para Venezuela porque en España el Consejo tiene un carácter preceptivo constitucional. No produce anulaciones, como sí pasa en el sistema francés o en el colombiano", explica este profesor de Derecho Constitucional en la Universidad Católica Andrés Bello. "Pero sí le dice al presidente o a los ministros "cuidado con esa decisión", por eso es preceptivo. Lo instruye. Eso que hizo el presidente con los ascensos militares se hubiera evitado porque el Consejo de Estado tendría la obligación de decirle: "Presidente, eso es inconstitucional".
La forma en que se llevó a efecto el ascenso de un grupo de jefes que participaron en el fallido golpe militar de febrero de 1992 contra el Gobierno de Carlos Andrés Pérez fue criticada desde diversos ámbitos como ilegal. "El Consejo de Estado lo formarían los tres poderes, sólo que allá [en España], para mi asombro, hay una presencia militar", dice Escarrá.


























































