Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
EL "CASO PINOCHET"

Albright y Valdés eluden reconocer que hablarán del ex dictador

El motivo oficial de la visita que inicia mañana a Washington el canciller chileno, Juan Gabriel Valdés, responde al deseo de la secretaria de Estado norteamericana, Madeleine Albright, de conocer la "opinión de los chilenos sobre los mecanismos constructivos de consolidación institucional de la democracia", una de las cuestiones prioritarias que la Casa Blanca maneja en sus relaciones con América Latina.Para el ministro Valdés el objetivo de la visita oficial radica en la "profundización de las relaciones comerciales entre ambos países". Valdés añadió que considera muy importante establecer una relación personal amistosa con su colega norteamericana. Ni Valdés ni la secretaria de Estado norteamericana mencionaron la gran cuestión que planea sobre el encuentro entre ambos: la situación del general Augusto Pinochet, detenido en Londres desde hace nueve meses a instancias del juez Baltasar Garzón, y los intentos del Gobierno chileno para lograr su regreso, que han suscitado un fuerte rechazo generalizado en España.

Dos horas antes de su reunión con Madeleine Albright, el ministro de Asuntos Exteriores chileno tiene previsto depositar una ofrenda floral en el lugar donde murió el ex ministro de Salvador Allende, Orlando Letelier, cuando una bomba estalló bajo su automóvil en pleno centro de Washington, el 21 de septiembre de 1976.

La visita de Juan Gabriel Valdés, la primera que efectúa a Estados Unidos desde que fue nombrado ministro de Relaciones Exteriores, se produce algo más de un mes después de que la Administración Clinton liberara 5.000 documentos clasificados como secretos sobre la dictadura de Augusto Pinochet y la relación con Estados Unidos.

Intromisiones

Ante la visita, y temiendo que el canciller pida apoyo a Madeleine Albrigth en sus gestiones para lograr el regreso del ex dictador a Chile, varias organizaciones estadounidenses, entre ellas Human Rights Watch, pidieron ayer a la Casa Blanca que dejara claro que Estados Unidos no respalda las intromisiones políticas en el proceso judicial contra Pinochet.Otro de los temas que analizarán Valdés y Albrigth es la segunda etapa de la desclasificación de documentos secretos de la Administración norteamericana sobre Chile, que vence a finales de año. La revelación sobre la primera etapa no arrojó, sin embargo, ninguna sorpresa de envergadura y muchos de los documentos estaban tachados, por lo que, aún aportando datos para la reconstrucción histórica del régimen de Pinochet y sus relaciones con Estados Unidos, no revelaron nada sustancial para los procesos contra el ex dictador.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 8 de agosto de 1999