Telefónica acusa al Gobierno vasco de ejercer "presión política" para favorecer a Euskaltel

Telefónica considera que Euskaltel, la compañía de telefonía que presta servicios sólo en el País Vasco, se aprovecha de "un entorno de fuerte presión política, derivada de los innegables intereses que el Gobierno vasco e importantes empresas vascas" tienen en la operadora para lanzar campañas, que "constituyen verdaderas predaciones" de la competencia. Telefónica, que hace estas afirmaciones en un escrito respuesta a una denuncia de Euskaltel ante la Comisión de las Telecomunicaciones (CMT), reconoce que el operador vasco tiene ya más del 25% del mercado.

Telefónica de España ha arremetido con dureza contra la compañía operadora Euskaltel, su más directo rival en el País Vasco, a través de un escrito de alegaciones a la denuncia presentada el pasado 27 de mayo por el aliado vasco de Retevisión contra la compañía estatal.En el escrito, la compañía que preside Juan Villalonga afirma que Euskaltel -participada por las cajas de ahorro vascas BBK, Kutxa y Caja Vital, el Gobierno vasco, Mondragón Corporación Cooperativa, Empresa Vasca de Electricidad, la también eléctrica Iberdrola, Telecom Italia, Endesa y Retevisión- "explota al máximo esa necesidad de afinidad nacional que siempre ha estado latente en el consumidor vasco" para establecer barreras de entrada a las potenciales competidoras.

"Euskaltel persigue obtener una posición de monopolio en el País Vasco no sólo estableciendo barreras de entrada difícilmente superables por otros operadores que ni cuentan con apoyos políticos ni pueden explotar el sentimiento nacionalista (...), sino también tratando de expulsar a aquellos otros ya establecidos en el mercado", afirma el texto enviado por Telefónica a la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT). Euskaltel tiene 197.000 clientes y 296.000 líneas activas con servicio 050.

Este último conflicto entre Telefónica y Euskaltel se desató cuando el operador vasco denunció a la compañía estatal de telecomunicaciones ante la Comisión de las Telecomunicaciones por un supuesto "fraude de ley" consistente en ofrecer descuentos a las Cámaras de Comercio de Bilbao y Álava mediante la creación de un grupo cerrado de usuarios de telefonía.

Acusaciones graves

En sus alegaciones, Telefónica afirma que la denuncia de la compañía Euskaltel "contiene acusaciones muy graves, claramente infundadas, dirigidas a dañar la imagen de Telefónica de España".Como los directivos de la operadora vasca ya tenían previsto cuando iniciaron el proceso, Telefónica añade que "la finalidad última perseguida por Euskaltel con su denuncia no es otra que la de impedir a los usuarios beneficiarse de determinadas ofertas claramente ventajosas en términos tecnológicos".

Para Euskaltel, que cifra en un 20% los descuentos que Telefónica ofrece a las Cámaras de Comercio, la compañía estatal pretende "infringir, a través del pueril subterfugio legal del grupo cerrado de usuarios, las limitaciones tarifarias que le impone la ley" en toda España con el único objetivo de trabar el desarrollo de la competencia. En su denuncia afirma que "Telefónica estaría cometiendo un fraude de ley con el único objetivo de soslayar la regulación de precios" aplicada por el Ministerio de Fomento.

En su escrito de alegaciones, Telefónica reconoce que Euskaltel ha conseguido más de un 25% del mercado de la telefonía en el País Vasco, y llama la atención sobre el hecho de que se haya conseguido en poco más de un año de actividad frente al 10% alcanzado por su aliada Retevisión en el conjunto del Estado.

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